El lince “Labrador” volvió a casa por Navidad

Como en el conocido anuncio publicitario, Labrador, uno de los linces (macho) liberado en el Valle del Matachel (Badajoz) en abril de 2014, volvió a la zona de suelta estas pasadas navidades; aunque no en busca de villancicos, comilonas y regalos, sino más bien por la llamada de su instinto, EL CELO, atraído por su necesidad de reproducirse con alguna de las hembras territoriales del valle.

Se da la circunstancia de que Labrador fue liberado en la zona del Valle del Matachel y tras permanecer unos cuatro meses en las inmediaciones del área de suelta, emprendió su viaje hacia el sur. Atravesando campiñas, montes, ríos y carreteras llegó al norte de las provincias de Córdoba y Sevilla, donde permaneció durante otros cuatro meses hasta la llegada del celo, que en el caso de los linces comienza a mediados de diciembre. En la actualidad Labrador “ronda” el territorio de una de las hembras reproductoras del Valle del Matachel.

Este viaje de vuelta, de cerca de 45 kilómetros, lo realizó en menos de 36 horas, datos que conocemos gracias a su collar con tecnología GPS, que nos aporta información periódica de los movimientos y localización de los linces liberados.

Fundación CBD-Hábitat/ Proyecto LIFE+ IBERLINCE

El quinto cachorro ¿hembra de lince con cinco cachorros?

El seguimiento por fototrampeo de los linces en el campo a veces da sorpresas y deja incógnitas sin resolver. En uno de los nuevos territorios de la Sierra de Andújar recolonizados por la especie gracias a las actuaciones del Proyecto Life+ Iberlince, se han realizado tareas de seguimiento mediante fototrampeo para constatar si la hembra “Gargantilla” conseguía reproducirse por segunda vez. Al final de la primavera se obtenían las primeras fotografías de tres cachorros en las proximidades de un punto de agua.

A partir de entonces, se intensificó la tarea de seguimiento con varias cámaras de fototrampeo con el objeto de controlar el estado de los cachorros y de realizar su correcta identificación mediante la realización de las fichas individuales con los dos costados de cada ejemplar. Con el material fotográfico que se iba obteniendo a lo largo del verano, empezó el quebradero de cabeza; primero se obtuvieron costados de cuatro nerviosos y nunca estáticos cachorros, y finalmente y para sorpresa nuestra, ¡cinco cachorros!, con sus respectivos costados diferenciados.

No se ha detectado ninguna otra hembra juvenil o adulta en este territorio y todas las fotografías obtenidas por fototrampeo son de la hembra “Gargantilla” acompañada de un máximo de cuatro cachorros. Por lo tanto podemos hacer todo tipo de conjeturas, pero siempre nos quedará la duda sobre la maternidad del quinto cachorro, ¿quizás una adopción?…

Fundación CBD-Hábitat

Proceso de asentamiento del lince en Extremadura

PROCESO DE ASENTAMIENTO DE LA POBLACIÓN EXTREMEÑA DE LINCE IBÉRICO.

La Fundación CBD-Hábitat es la responsable del seguimiento de los linces reintroducidos en Extremadura, y continúa su labor en el marco del proyecto “LIFE IBERLINCE (LIFE 10NAT/ES/570) Recuperación de la distribución histórica del Lince Ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal”.

En el año 2014 se realizaron las primeras liberaciones de lince ibérico en Extremadura. Ese año se soltaron 8 ejemplares en el entorno del Valle del Matachel y en los años posteriores continuaron las liberaciones: 5 linces en el año 2015, 9 en 2016 y 8 en 2017. Con estos últimos ejemplares reintroducidos y los nacimientos de cachorros en libertad, la población de linces en Extremadura se consolida año tras año. Actualmente contamos en esta Comunidad con 38 linces en libertad (y de ellos 14 nacidos en el campo).

Toda la información acerca de los movimientos, dispersiones, distribución, nacimientos, mortalidad, etc. se obtiene gracias a las siguientes técnicas de seguimiento:

  • Radio seguimiento por los collares de localización GPS y VHF que portan los lince reintroducidos;
  • Monitorización mediante cámaras de fototrampeo;
  • Y otras técnicas, como la búsqueda de indicios y avistamientos directos.

Además es muy importante la colaboración de las fincas, propietarios, guardas, ganaderos y resto de las personas que conviven con el lince.

La Fundación CBD-Hábitat también colabora en el seguimiento de las poblaciones de conejo de monte dentro de las áreas de presencia estable de lince ibérico en Extremadura. Todos los años se realiza un diagnostico (muestreo) de como evolucionan las poblaciones de conejo en dichas áreas, información que se obtiene mediante dos técnicas: recorridos mensuales de conteo directo de conejos (IKAs) y conteo de letrinas de conejo en cuadrículas en primavera (la metodología empleada es común en todas las áreas de reintroducción del proyecto IBERLINCE). Esta información es básica para el entendimiento del proceso de asentamiento de los linces y la previsión futura.

Por todo ello creemos que la población de linces extremeña está en un buen proceso de asentamiento y con un esperanzador futuro.

Fundación CBD-Hábitat


Foto: “Hembra reintroducida procedente de ex situ, con dos cachorros nacidos en el Valle del Matachel”

Abuela, madre e hija ocupando territorios aledaños en la Sierra de Andujar. Los linces a veces tienden hacía la “filopatría matrilineal” (segunda parte)

Es conocido que los linces, como otros carnívoros, a veces tienden hacía la “filopatría matrilineal”. Es decir, las hijas se quedan en los territorios aledaños al de la madre o incluso lo comparten. Un ejemplo de esto fue observado en 2014 en una finca de la Sierra de Andujar con acuerdo de colaboración con la Fundación CBD-Hábitat, donde se dio el caso de las hembras denominadas “Sierpe” (<1999), “Betis” (2005), y “Granza” (2010) (abuela, hija y nieta) ocupando tres territorios aledaños (30/07/2014):

http://www.iberlince.eu/index.php/esp/component/content/article?id=530#.WtsEd9SLQSl

Entonces describíamos como “Granza” había tenido una camada de tres cachorros, los primeros bisnietos de “Sierpe”. Esta vieja hembra desapareció de su territorio un par de años después, quizás con más de 16 años de edad. En un nuevo ejemplo, en este año 2018 una de aquellas cachorras de “Granza” ha tenido su propia camada. Y, “Magarza”, que así se denomina la hembra primeriza, con tres años está residiendo precisamente en el territorio desocupado de su bisabuela “Sierpe”.

Por otro lado, también es sabido que para compensar estos comportamientos (desde el punto de vista genético), son los machos los que tienden a dispersarse y moverse más. Por ejemplo, en dos de estos territorios se ha detectado una permutación de los machos, quizás como estrategia para mejorar la genética.

Como decíamos en 2014, esperamos que alguno de los nuevos cachorros de “Magarza” sea una hembra, que se quede por la Sierra, que a su vez tenga cachorros, y perpetúen el linaje de estos linces.

FOTO: Hembra “Betis” con la camada del 2010, incluyendo a “Granza”.