Abuela, madre, hija y nietos ocupando territorios aledaños en la Sierra de Andujar.

Los linces, como otros carnívoros, a veces tienden hacía la “filopatría matrilineal”. Es decir, las hijas se quedan en los territorios aledaños al de la madre o incluso lo comparten. En una finca de la Sierra de Andujar con acuerdo de colaboración con la Fundación CBD-Hábitat, se ha dado el caso de las hembras Sierpe (<1999), Betis (2005), y Granza (2010) (abuela, hija y nieta) que ocupan tres territorios pegados. Y lo mejor es que este año la nieta (Granza) ha tenido tres cachorros, que por tanto serían los primeros bisnietos de Sierpe, la cual aun vive quizás con más de 14 años. Esta hembra es bastante conocida por algunos turistas que han tenido la fortuna de cruzarse con ella. Esperamos que alguno de los nuevos cachorros sea una hembra, que se quede por la Sierra, y que a su vez tenga también cachorros.

FOTO: Hembra Betis con la camada de 2010 (Granza y dos hermanos).

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