La foca se cuela en nuestros hogares

Aquí puedes ver el reportaje emitido en el Telediario de las 15h de TVE1 el 5 de junio de 2018, sobre la colonia de foca monje, las amenazas que sufre, y el programa de conservación de la foca monje del Mediterráneo

https://www.youtube.com/watch?v=Su3Ix_BWgdY

 

La conservacion de la foca monje en Cabo Blanco, Mauritania, por la Fundación CBD-Habitat

Tras muchas décadas estando clasificada en la lista roja de la IUCN como especie “en peligro crítico de extinción”, en 2015, la foca monje del mediterráneo fue “ascendida” a “en peligro de extinción”. Esta mejora de su estado de conservación está relacionada con la recuperación que su mayor colonia superviviente en el mundo ha experimentado en los últimos 15 años, la localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania).

Tras la explotación histórica de las poblaciones de foca monje en el Atlántico, tanto en la costa africana como en los archipiélagos de Canarias, Madeira y Azores, en busca de su grasa y piel, y las interacciones con las pesquerías principalmente en el siglo XX, la situación de la foca monje en 1996 era dramática. Tan sólo sobrevivían 2 colonias en todo su rango Atlántico de distribución; una pequeña localizada en las islas Desertas (Madeira, Portugal), y otra localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania). Esta última contaba con más de 300 ejemplares y se convirtió en la gran esperanza para la recuperación de la especie a nivel global. Sin embargo, la situación empeoró cuando en 1997, dos centenares de focas de esta población desaparecían como consecuencia de una mortandad masiva provocada por una marea roja tóxica. La población superviviente se estimó en alrededor de 100 individuos en 1997.

Tras este grave suceso las administraciones de los cuatro países del rango Atlántico de la especie, Marruecos, Mauritania, Portugal y España, lideradas por el Ministerio de Medio Ambiente de este último país, elaboraron bajo el Convenio de Especies Migratorias (CMS/UNEP) un “Plan de Acción para la Recuperación de la Foca Monje en el Atlántico Oriental”. De su ejecución en el terreno se encargó principalmente la Fundación española CBD-Hábitat, con el apoyo de las organizaciones locales Annajah y Nature Initiative.

Debido a la falta de medidas de protección, la costa acantilada donde se localizan las 3 cuevas en cuyas playas interiores se agrupan y se reproducen los animales de esta colonia, tenían presencia de actividades humanas que generaban molestáis a las focas, como pescadores de línea, recolectores de percebes, y pescadores artesanales que calaban las redes justo enfrente de las entradas de las cuevas. Una de las primeras medidas de conservación aplicada en 2001 fue la creación de la reserva participativa marítimo terrestre “Costa de las Focas” cuyo objetivo es proteger las cuevas de cría y evitar todo este tipo de amenazas mencionadas tanto en tierra como en el mar. En el mismo sentido, se apoyó a las administraciones de Mauritania y Marruecos para el fortalecimiento de sus áreas protegidas en la zona, como la Reserva Satélite de Cabo Blanco y la zona de prohibición de la pesca de la península de Cabo blanco. De forma paralela se estableció un sistema de seguimiento permanente de la población, que permitiese determinar la efectividad de las medidas de conservación, así como los parámetros demográficos de la colonia a lo largo del tiempo.

Las principales medidas de seguimiento son la observación diaria del interior de las cuevas de cría a través de unos circuitos cerrados de televisión, la fotoidentificación, la prospección de la costa en busca de nuevas cuevas utilizadas por los animales o potencialmente utilizables, el uso de fototrampeo en estas cuevas para determinar su ocupación o no por parte de las focas, y el marcaje por satélite de los individuos de la población para la identificación de los hábitats marinos que utilizan y su rango de desplazamientos desde las cuevas de cría. La tercera gran línea de trabajo se centró en actuaciones de apoyo social, principalmente centrados en los pescadores artesanales y la comunidad escolar, con el objetivo de obtener el soporte social que el programa de conservación precisaba de la sociedad. Dentro de esta línea de trabajo se realizaron numerosas actuaciones, como la construcción de un mercado de pescado artesanal en Nouadhibou, la realización de cursos de formación de seguridad en el mar, de reparación de motores y de pesca sostenible y responsable. Igualmente se dotó a los pescadores de numerosos materiales de seguridad en el mar. Por otro lado, se desarrolló todo un programa de educación ambiental centrado en la comunidad escolar, construyéndose un centro de visitantes en la Reserva Satélite de Cabo Blanco sobre la foca monje y el medio marino y realizando actividades con los alumnos tanto en clase como en este centro.

Tras 18 años de trabajos, los resultados han sido notables y esperanzadores para el futuro de la colonia. La recuperación demográfica de la población ha sido notable, pasando de 100 animales en 1997 a 330 en 2017. El número de nacimientos ha aumentado de 26 crías por año a 82 nacimientos en 2016. Igualmente importante es el constante aumento de hembras reproductoras de la población, que actualmente es de 99 animales, y que da como resultado una tasa reproductiva del 70%.

Después de haber prospectado toda la costa desde Cabo Blanco hasta Cabo Barbas, haber cartografiado las cuevas presentes y haber colocado cámaras de fototrampeo en las mejores, todas las evidencias afirman que las focas únicamente utilizan de forma regular las 3 cuevas de reproducción que se encuentran en la reserva Costa de las Focas. Estas cuevas son las que mejores características y condiciones ofrecen a las focas de todo este litoral. Por último, y gracias al marcaje por satélite de animales de diferentes categorías de edad, principalmente machos adultos, aunque también varias hembras y varios juveniles, se ha podido comprobar como el rango de desplazamientos de los animales es principalmente costero. La mayor parte de las localizaciones se concentran dentro de la franja de las 12 millas náuticas desde costa. Gracias a esta información, se está estudiando el grado de solapamiento de las zonas de alimentación de las focas con las de principal actividad pesquera industrial, con el objetivo de determinar el riesgo de interacción.

A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años y la notable recuperación de la población de foca monje de Cabo Blanco, los retos de conservación a los que se enfrenta siguen siendo muy importantes, principalmente debido al crecimiento de la cercana ciudad de Nouadhibou, la importante actividad pesquera en la región y la posibilidad de que una nueva mortandad masiva vuelva a diezmar a la población de focas. Por ello, la protección de esta colonia sigue siendo de máxima importancia, así como las herramientas que permitan su expansión a otras zonas de su antiguo rango de distribución en el Atlántico.

El trabajo de la Fundación CBD-Hábitat en la Sierra de Andujar, en la Vanguardia.

La escasez de conejos y los atropellos lastran la recuperación del lince ibérico en la Sierra de Andújar. La dispersión en busca de alimento, está contribuyendo a un mayor número de accidentes en infraestructuras viarias. Los técnicos del programa de recuperación y reintroducción del lince se muestran muy preocupados por las poblaciones de este felino en la Sierra de Andújar-Cardeña, que reúne al principal núcleo de población en libertad. La aparición en 2013 de una nueva cepa de la Enfermedad Hemorrágica Vírica (EHVb) ha provocado en esta zona una drástica disminución de conejos, la principal presa que sirve de alimento al lince. Las hembras de lince ya no se reproducen tanto. El efecto combinado de las enfermedades del conejo y los atropellos, explican la fragilidad en estas poblaciones de linces. Para combatir la falta de conejos, se puso en marcha un “plan de choque” en Andújar-Cardeña y en Doñana, con refuerzos de conejos silvestres en el que colaboran socios del proyecto LIFE+ Iberlince (Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, Fundación CBD Hábitat, WWF) y el Ministerio de Medio Ambiente. En Andújar, estas actuaciones (incluida la alimentación suplementaria mediante conejo doméstico) han dado cierto resultado positivo.

Trabajo de CBD Hábitat

Para el desarrollo de estas tareas, resulta clave el trabajo que hacen técnicos especialistas de la Fundación CBD Hábitat (que trabajan en fincas particulares donde se encuentran linces, en este caso en el valle del río Jándula, cerca del parque natural de la Sierra de Andújar). Su tarea consiste en mejorar el estado de las poblaciones de conejo, favorecer sus hábitats y hacer un seguimiento de las poblaciones de lince. “Nosotros hacemos custodia del territorio con los propietarios de fincas, que adaptamos y adecuamos a las necesidades del lince”, nos explican los técnicos, en el restaurante “Los Pinos” de Andújar. “Los hábitats del conejo han mejorado, pero las poblaciones del conejos se derrumban. La Enfermedad Hemorrágica Vírica nos hace polvo”, dicen algo abatidos, pues “la nueva cepa de la enfermedad mata especialmente a los conejos juveniles; por eso, causa tanto daño y no hay reproducción”. No obstante, elogian el papel de los propietarios privados, que les dejan trabajar en sus fincas desde 1999. “Nuestro trabajo incluye hacer refuerzos con conejos, lo cual comporta un manejo complicado”. “Los conejos salvajes son animales muy sensibles, y se mueren con mucha facilidad cuando los traslocamos”, precisan. Además, la alimentación suplementaria resulta clave, por ahora, para que las hembras de lince no se vayan a otras zonas más peligrosas. Por otra parte, los técnicos de la Fundación CBD-Hábitat son grandes conocedores de los censos del lince, pues llevan 15 años haciéndolos mediante fototrampeo y seguimientos de los territorios.

Todo esto ocurre en la Sierra de Andujar, mientras el lince se está reintroduciendo en cuatro zonas: en el Vale do Guadiana en Portugal, en el Valle del Matachel en Extremadura, y en Montes de Toledo (Toledo) y Sierra Morena Oriental (Ciudad Real) en Castilla La Mancha. Y, las reintroducciones van bastante bien, con por lo menos 5 hembras reproductoras asentadas en cada área. La sierra de Andujar-Cardeña y Doñana son zonas donde preocupa sobre todo la situación del conejo de monte por la Enfermedad Hemorrágica Vírica (EHVb).

Más información en el artículo del periodista medioambiental Antonio Cerrillo, en La Vanguardia Natural, “Linces que mueren bajo las ruedas”:

https://www.lavanguardia.com/natural/20150909/54436345370/linces-mueren-ruedas.html

Las Fundaciones CBD-Hábitat y Parques Reunidos, y S.M. la Reina D.ª Sofía, inauguraron la exposición “El regreso de la foca monje” en Faunia, Madrid. 

Las Fundaciones CBD-Hábitat y Parques Reunidos, y S.M. la Reina D.ª Sofía, inauguraron la exposición “El regreso de la foca monje” en Faunia, Madrid. 

La exposición trata sobre el Programa de Conservación de la Foca Monje del Mediterráneo que la Fundación CBD Hábitat, con el apoyo de la Fundación Parques Reunidos, lleva a cabo en la región de Cabo Blanco (Mauritania) para su recuperación. Los últimos datos sobre la población de focas monjes muestran una esperanzadora recuperación. La Reina D.ª Sofía, siempre sensible a los temas de conservación, ha mostrado mucho interés por el Proyecto, que ya conocía desde 2005 en su visita a Mauritania. La exposición pretende sensibilizar y dar a conocer uno de los diez mamíferos marinos más amenazados del planeta. El apoyo ex situ de Parques Reunidos ha permitido dotar de medios a los esfuerzos que la Fundación CBD-Hábitat lleva a cabo en Mauritania, con unos resultados espectaculares, ya que han logrado incrementar el número de ejemplares en 220% en 20 años, pasando de 103, en 1998, a 330 y 80 nacimientos anuales. Es, la primera exposición fotográfica sobre esta especie en España.

El acto se inició con la proyección de un vídeo sobre el trabajo que se lleva a cabo en la reserva “La Costa de las Focas” de Cabo Blanco, donde los asistentes conocieron este paraje protegido y las cuevas donde, a través de cámaras de video vigilancia, se monitoriza la colonia. El proyecto abarca también diferentes ámbitos de la vida mauritana, con actividades de cooperación al desarrollo, educativas y de concienciación dirigidas a la población local para facilitar su convivencia con esta especie, practicando la pesca sostenible y aprendiendo a respetar la biodiversidad de su entorno. Apoyan el proyecto la Fundación Parques Reunidos, el MAPAMA, la Fundación MAVA, la AECID, el Gobierno mauritano y otras instituciones.

Vídeo en Youtube: https://youtu.be/YlP455luBpo

Durante su intervención, el director del Programa de Conservación de la Foca Monje en Cabo Blanco de la Fundación CBD Hábitat, ha mostrado su agradecimiento a todos los colaboradores y ha subrayado “el éxito del apoyo firme y continuado de múltiples actores, tanto de las administraciones españolas y mauritanas que han hecho de este proyecto un abanderado de la cooperación entre estos dos países; como de financiadores privados, que han demostrado una enorme confianza en los resultados que se pretendían obtener para salvar a esta especie de una situación desesperada”. Pero, ha insistido “en la necesidad de no bajar la guardia porque, aunque la situación ha mejorado notablemente, seguimos hablando de una especie críticamente amenazada que requiere esfuerzos de conservación continuados y el mantenimiento de un apoyo económico permanente.” Por su parte, el patrono de la Fundación Parques Reunidos, ha elogiado el trabajo de la Fundación CBD Hábitat en la recuperación de la especie en su lugar de origen.

 

La exposición está formada por una treintena de espectaculares fotografías inéditas sobre este mamífero marino en Cabo Blanco, la labor del equipo de CBD-Hábitat que vela por su conservación in situ y el trabajo social que se realiza con la población local. “El regreso de la foca monje”, producida con materiales sostenibles (por la empresa Smurfit Kappa), se podrá visitar sábados y domingos, en horario de 15:00 a 17:00, hasta el 31 de diciembre de 2018, en el espacio solidario de Faunia.

mas información https://www.faunia.es/sala-de-prensa/reina-sofia-inauguracion-exposicion-fotografica-regreso-foca-monje-faunia

 

La adecuación de pasos para la fauna puede ayudar a evitar los atropellos de los Linces ibéricos

Los atropellos de los Linces ibéricos destacan como la más importante causa de mortalidad. Por ejemplo, en el pasado año 2017 hubo 31 atropellos (18 en Andalucía, 9 en Castilla La Mancha, 3 en Extremadura y 1 en Portugal), suponiendo el 53% de las muertes de los linces ese año. En total, en el periodo 2002-2017 (tres proyectos LIFE Naturaleza consecutivos, IBERLINCE 2011-2018 el último) se han detectado 114 atropellos, que supone el 45% de la mortalidad del felino. Pero, esta mortalidad se debería contextualizar con el incremento de las poblaciones (a más linces, más riesgo) y de la superficie ocupada: en 2002 la superficie con presencia de linces era de 125 km², mientras que en 2017 superaba los 1.500 km², lo que implica zonas de peor calidad y con más riesgos. Por otro lado, al analizar los datos se detectan evidentes “puntos negros” donde es necesario actuar. En total hay 6 tramos de carreteras que concentran el 68% de los atropellos (A-4 en Jaén y Ciudad Real; CM-410 en Toledo; N-420 en Córdoba, A-301 en Jaén y la EX 103 en Badajoz). La noticia “buena” es que la concentración de atropellos en esos tramos permite priorizar las obras de prevención. La experiencia demuestra que las actuaciones preventivas (en los márgenes de las carreteras, vallados, limpieza de drenajes, obras trasversales, etc.), funcionan, y no solo evitan atropellos de fauna, sino que contribuyen a una mayor seguridad vial.

Por ejemplo, en la carretera EX 103 de Badajoz, en el área de reintroducción de Extremadura, se adecuaron “pasos para la fauna” (embocando los pasos con mallas paralelas a la carretera) y algunos se han monitorizado con cámaras de fototrampeo del Proyecto IBERLINCE. Así, hemos detectado bastantes linces usándolos, como en este caso al joven “Nabil” (del 2016), hijo de la primera lince hembra reintroducida en Extremadura. El resultado de la adecuación es que este lince campea por su territorio, y ha aprendido a usar los pasos de fauna habilitados. Nos preocupan mucho los atropellos de linces, pero también nos animan estas historias positivas como las de “Nabil” y otros linces detectados en los pasos debajo de la carretera.

Más información en: http://www.iberlince.eu/images/docs/3_InformesLIFE/Informe_Censo_2017.pdf

El fototrampeo detecta comportamientos sociales y familiares de los linces ibéricos

Durante los últimos 16 años se han monitorizado las poblaciones de linces ibéricos (empezando por Doñana y Sierra Morena, y en los últimos años también las poblaciones reintroducidas) de manera sistemática en el marco de tres proyectos “LIFE Naturaleza” sucesivos (el último el LIFE+ “IBERLINCE”). Así, se han obtenido datos demográficos, de distribución, de uso del territorio, de dispersión, conectividad e incluso sanitarios. Se han empleado dos métodos principales: fototrampeo (cada lince tiene un patrón de manchas exclusivo); y telemetría (con collares VHF y/o GPS).

El fototrampeo y la fotoidentificación han permitido obtener estimas de las poblaciones (con errores muy bajos, inferiores al 5%) por lo que ha sido la herramienta más útil para el seguimiento general de los linces. Por otro lado, la telemetría es muy importante para la determinación de las causas de mortalidad y los movimientos y dispersiones.

Además del interés científico y de conservación (demografía, distribución, áreas de campeo, etc.) el fototrampeo a veces permite constatar comportamientos y relaciones sociales y familiares. En este caso detectamos las interacciones de linces en un área de reintroducción en Extremadura. Son el macho territorial “Kun” (del 2013) y su hija “Nube” (del 2016). También encontramos al mismo macho con sus hijos “Ortega” y “Ozono” (del 2017). No son tan raras estas interacciones entre linces (a veces emparentados) que desmienten un poco la fama de solitarios de los linces. A pesar de sus comportamientos solitarios, interaccionan con otros linces y poseen un complejo repertorio de comportamientos que va desvelando que son solitarios, pero con vida social.