La “custodia del territorio”: conservación de especies amenazadas que conviven con personas en el mismo hábitat

La Fundación CBD-Hábitat tiene tres líneas de actuación prioritarias:

  1. La aplicación de las Directivas Europeas de Hábitats y Aves; con la promoción de la gestión sostenible de la ganadería, la agricultura, la pesca, la caza y los usos forestales en la Red Natura 2000.
  2. La “custodia del territorio”, como manera de trabajar con las especies y las personas que conviven en el mismo hábitat.
  3. La Cooperación internacional, sobre todo en países de África occidental.

Para nosotros, la herramienta principal para conseguir estos objetivos ha sido y es la “custodia del territorio”. Casi todos los proyectos de la Fundación CBD-Hábitat se basan en el establecimiento de acuerdos de colaboración (o convenios) con sociedades, colectivos o propiedades privadas (por ejemplo, fincas, sociedades de cazadores, pescadores, agrupaciones de agricultores o ganaderos, etc.). De esta manera la gestión (de la propiedad tipo finca o sociedad) permanecen lógicamente en manos de los propietarios o socios originales, pero se realizan ajustes o recomendaciones para adecuar los objetivos de conservación pretendidos. Los acuerdos se firman con amplia libertad entre las partes. Dentro de los acuerdos se incide en diferentes aspectos, como por ejemplo en la escasez de presas para los depredadores de monte mediterráneo (fundamentalmente el conejo de monte, ya que está considerada una amenaza crítica para el águila imperial y el lince ibérico); o el respeto a zonas de reserva de pesca.

Así, hemos pasado de trabajar con 10 propiedades de monte mediterráneo en 1999, a 49 (que suponen más de 82.000 ha) en los últimos años, “custodiando” más de 30 parejas de águila imperial, 12 territorios de hembras de lince, 1.153 buitres negros (en otros 496 acuerdos específicos), y 7 parejas de cigüeñas negras en las Comunidades de Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, y Extremadura.

Por otro lado, se han realizado acuerdos de colaboración con pescadores artesanales de Mauritania para la “custodia” de la última gran colonia de focas monjes del mundo, que cuenta con más de 330 ejemplares (“Reserva de la Costa de la Focas de Cabo Blanco”); con ganaderos, pastores y administración medioambiental de Marruecos para proyectos de conservación de gacelas y antílopes sahelo-saharianos, y con pescadores y arroceros en el archipiélago de las Bijagos, en Guinea Bissau.

Son ejemplos de que, allí donde las personas conviven con especies amenazadas, hay que trabajar con estas personas, adecuando los usos tradicionales sostenibles con la conservación.

Pescadores y otros con sps amenazadas

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