El Orango Parque Hotel en la feria del ecoturismo NATURCYL

El ecoturismo es un turismo alternativo en el cual se antepone la sostenibilidad, la conservación y la apreciación del medio natural y cultural para sensibilizar a los viajeros. Además, promueve un turismo “ético”, en el cual es primordial el bienestar y desarrollo de las poblaciones locales. Debido a su auge, el ecoturismo se está convirtiendo en un segmento de rápido crecimiento del mercado turístico mundial. Este movimiento ha logrado atraer bastante interés a nivel internacional, y la ONU ya dedicó el año 2002 al turismo ecológico. La Sociedad Internacional de Ecoturismo (TIES) define ecoturismo como “un viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local”. En el Orango Parque Hotel estamos trabajando para cumplir estos objetivos; y además estuvimos los días 28, 29 y 30 de Septiembre de 2018 en Ruesga (Cervera de Pisuerga, Palencia) en la feria de turismo NATURCYL, primera feria de ecoturismo de Castilla y León:

http://www.nayadenature.es/naturcyl/

NATURCYL abarca todo el espectro del ecoturismo, y al mismo tiempo sirve también para apoyar proyectos de conservación. Por ello, a NATURCYL hemos llevado una propuesta de participación sociocultural y medioambiental a través de un turismo responsable y sostenible, en el que se contribuye a la conservación de la biodiversidad y a la riqueza sociocultural de una comunidad Bijago, en Guinea Bissau. Creemos que es una auténtica y genuina experiencia en un lugar único, en un entorno natural muy alejado del turismo tradicional. Es el único hotel del Parque Nacional de Orango, en el Archipiélago de las Bijagós, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. El Orango Parque Hotel es mucho más que un establecimiento turístico, es un proyecto de turismo responsable y sostenible que hace compatible el turismo con la conservación de la biodiversidad.

Más información en:

http://www.orangohotel.com/

La Fundación CBD-Hábitat trabaja en la conciliación de conflictos por conejos de monte.

Como es sabido en la Fundación CBD-Hábitat llevamos desde el principio trabajando por el conejo de monte como especie presa de depredadores señeros de la fauna del monte mediterráneo, como el águila imperial ibérica o el lince ibérico, y preocupados por esta especie clave de los ecosistemas mediterráneos. Este año, se constituyó un Grupo Operativo, coordinado por los compañeros de WWF, para profundizar en el conocimiento del lagomorfo y su relación con la agricultura, un sector con gran peso específico en el mundo rural. Así, estamos en una “alianza entre conservacionistas, agricultores e instituciones para prevenir los daños del conejo en los cultivos”, y suavizar el conflicto. Por ello se ha constituido este Grupo Operativo para la “Prevención de daños a la agricultura producidos por el conejo”, integrado por expertos en diferentes áreas, con el objetivo de encontrar métodos de gestión adecuados. Es evidente que existen zonas agrícolas donde los conejos ocasionan daños a la agricultura, sobre todo en cereales, olivar y viñedos. De ahí la importancia de recopilar información y lograr una imagen realista de cuáles son las causas, los cultivos y zonas afectadas, y los métodos para la prevención. La colaboración entre administraciones, organizaciones profesionales, científicos y ONG ambientales con experiencias diferentes permitirá evaluar el tipo de acciones más adecuadas.

La Subdirección General de Política Forestal convocó el día 12-9-18 a representantes de las comunidades autónomas y al Grupo Operativo a una reunión que sirvió para poner en común la situación del conejo en las diferentes regiones y las medidas de gestión adoptadas, tanto para controlar los daños como para el fomento en aquellas zonas donde sus poblaciones están en declive. La reunión además sirvió para presentar a las diferentes administraciones este Grupo Operativo y reforzar el intercambio de experiencias. Este grupo, de carácter supraautonómico y enmarcado dentro del Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014/2020, está coordinado por la organización conservacionista WWF (https://www.wwf.es/). Su composición la completan la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), la Fundación CBD-Hábitat y la empresa FOMECAM, como miembros beneficiarios; Agroseguros y las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura, como socios colaboradores; y la Universidad de Córdoba y el Instituto de Biología de la Conservación (IbiCo) como miembros subcontratados.

En los próximos tiempos profundizaremos en esta línea de trabajo, enmarcada en los objetivos de la Fundación de trabajar con las personas que conviven en el medio natural, y la resolución de conflictos.

Mas información en https://www.wwf.es/nuestro_trabajo_/especies_y_habitats/?47980/Conservacionistas-agricultores-e-instituciones-se-alan-para-prevenir-los-daos-del-conejo-en-los-cultivos

Temporada de cría de foca monje en Cabo Blanco (Mauritania).

En estos momentos el Programa de Conservación de la Foca Monje de la Fundación CBD-Habitat está inmerso en plena campaña de seguimiento de las crías que nacen en las cuevas de reproducción que los animales de esta colonia utilizan en la Península de Cabo Blanco, Mauritania. Este seguimiento intensivo tiene como objetivo detectar los nacimientos que se producen, identificar individualmente a las crías nacidas y a las hembras reproductoras, y determinar la mortalidad neonatal.

El seguimiento lleva realizándose prácticamente de forma ininterrumpida desde el año 2000, y gracias a la protección de las cuevas de cría a través de la “Reserva Costa de las Focas”, los nacimientos se han incrementado desde los 24 al año, a más de 70 en 2017. Así, durante todos estos años hemos detectado, identificado y seguido a más de 1.000 crías nacidas.

Esta temporada 2018, hemos detectado hasta ahora a 58 crías. La temporada de nacimientos se extiende hasta el mes de noviembre, por lo que esperamos que este año podamos alcanzar cifras parecidas a las de años anteriores, que demuestran el buen estado de salud actual de esta población de foca monje, la mayor que sobrevive en el mundo.

Si quieres colaborar o saber más pincha aquí: http://www.mediterraneanmonkseal.org/

La Fundación CBD-Hábitat en pleno censo 2018 de camadas de linces ibéricos.

En estos momentos estamos en plena campaña 2018 de censos de hembras con cachorros de linces ibéricos en las poblaciones de la Sierra de Andujar (incluyendo el Rumblar, en el sector oriental), y en las áreas de reintroducción del Guarrizas (Andalucía) y Extremadura, donde trabajamos desde hace muchos años. El conocimiento y experiencia nos hace colocar las cámaras de fototrampeo en zonas con las mayores posibilidades, como los puntos de agua.

Así, hasta ahora hemos detectado en la Sierra de Andujar 9 cachorros de 6 hembras (incluyendo una hembra primeriza de 2 años, y otra hembra con una camada de 3 cachorros), y en Extremadura 5 camadas (incluyendo la primera lince nacida en libertad, y que ha tenido una camada con 5 cachorros).

El pasado año 2017 se detectaron 49 cachorros en Andujar-Cardeña, 26 en el área del Guarrizas y 7 en Extremadura.

Estos cachorros siempre suponen la esperanza de continuidad y conservación de la especie, que está catalogada por la UICN como “en peligro de extinción” (Lynx pardinus. The IUCN Red List of Threatened Species, 2015):

http://www.iucnredlist.org/details/12520/0

Aquí tienes un interesante video de una hembra con cachorros:

 

El centro de cría del lince en Portugal evacuado por un gran incendio forestal. La Fundación CBD-Hábitat participó en el traslado de los linces a Extremadura

El incendio que desde el pasado 3 de agosto arrasa parte del Algarve, Portugal, ha afectado al Centro Nacional de Reproducción del Lince Ibérico de Silves, que tuvo que ser desalojado el día 8 de agosto. En el centro había 29 linces, cuya evacuación se hizo siguiendo el protocolo establecido. Silves es uno de los cuatro centros de cría en cautividad de la especie que hay en la Península y que forman parte del Programa de Conservación Ex situ del Lince Ibérico: https://www.lynxexsitu.es/

Ante la llegada del fuego, que ha afectado a más de 20.000 ha, se procedió a evacuar los 29 linces, y se esperó un tiempo razonable hasta comprobar que el incendio había afectado también a las instalaciones. A lo largo del día 9 se procedió al traslado de los 29 ejemplares a los tres centros españoles. Nueve linces fueron trasladados al centro de Zarza de Granadilla (Cáceres, OAPN); ocho al centro de El Acebuche (en el Parque Nacional de Doñana, OAPN), y doce al Centro de La Olivilla (Jaén, Andalucía).

Han participando en el traslado personal y vehículos de las Juntas de Extremadura y Andalucía, del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), y del ICNF de Portugal. El traslado desde Portugal hasta el centro de Granadilla fue coordinado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de Extremadura. La Fundación CBD-Hábitat participó con tres vehículos y técnicos, en el traslado de los linces desde Portugal hasta Zarza de Granadilla. Algunos de los linces son viejos conocidos nuestros, padres y abuelos de ejemplares reintroducidos en Extremadura.

 

Foto del Programa de Conservación ex situ del lince ibérico (https://www.lynxexsitu.es/)

El Centro Nacional de Reproducción de Lince Ibérico de Portugal se inauguró en 2009, año en el que recibió su primer ejemplar procedente de España. El Centro es el resultado de los convenios entre España y Portugal para la conservación del lince ibérico, y es la evidencia de la colaboración entre los dos países. Hay que recordar que en junio del año pasado el incendio que afectó a Doñana obligó a evacuar temporalmente a los linces del centro de El Acebuche. Fue la primera vez que un centro del Programa de Conservación Ex situ tuvo que ser evacuado. En aquel caso los linces pudieron volver y esperamos que en este caso sea igual.

Ver para creer: banco de imágenes gratuito para convencerte de que el África de tus sueños está en Guinea Bissau

La Fundación CBD-Hábitat ha puesto a disposición de todo aquel que quiera saber más y dar a conocer Guinea Bissau y las islas Bijagós un banco de imágenes en alta resolución de acceso libre.

Se trata de la culminación de un trabajo que tiene por objetivo la promoción del país en torno al turismo sostenible y el ecoturismo, y que ha sido llevado a cabo por la Fundación CBD-Hábitat y el IBAP (Instituto da Biodiversidade e das Áreas Protegidas de Guinea Bissau). Así, durante diferentes viajes se obtuvieron un total de 100 horas de filmación y se tomaron más de 2.000 fotografías que ahora conforman el primer banco de imágenes de alta calidad libres de copyright de Guinea Bissau.

Si eres un agente de viajes, un bloguero, una periodista de viajes o un viajero empedernido, escríbenos para que te enviemos las imágenes que necesites de forma totalmente gratuita. Más información en:

http://www.orangohotel.com/

http://www.orangohotel.com/ver-para-creer-ya-tienes-un-banco-de-imagenes-gratuito-para-convencerte-de-que-el-africa-de-tus-suenos-esta-en-guinea-bissau/

CARNAVAL de Eticoga. Isla de Orango.

La conservación del lince ibérico en medios agrarios; guía de buenas prácticas.


Es un hecho que algunos de los linces de la Península Ibérica campean por paisajes agrarios. Así, la zona sureste de expansión de Andujar-Cardeña (y algunos núcleos nuevos en la campiña), algunas zonas de Doñana, parte de las reintroducciones en el Guarrizas y Guadalmellato (Andalucía), en el área de reintroducción en Ciudad Real (Castilla La Mancha) e incluso en Extremadura, los linces han incluido en sus áreas de campeo y dispersión paisajes agrarios, como olivares y otros.

La Fundación CBD-Hábitat ya lanzaba en el libro “Ideas para conservar al lince ibérico” (SECEM, 2012, pags 112-3) la “idea” de la “mejora de los olivares como hábitat potencial para los linces dispersantes”, y los paisajes agrarios como zonas de convivencia entre humanos, linces y conejos. La excesiva intensificación y el uso masivo de herbicidas han convertido miles de hectáreas en eriales con olivos. Un olivar sin herbicidas, y con la vegetación conservada en arroyos, regatos y linderos, con corredores y refugios para la fauna, en fin, más “natural”, podría mantener linces residentes:

http://www.secem.es/2014/01/30/life-iberlince-secem-publica-ideas-para-conservar-al-lince-iberico/

http://www.cbd-habitat.com/contacto/noticias/page/5/

Ahondando en esta idea, el Proyecto LIFE+ IBERLINCE acaba de sacar una guía donde se anima a los gestores de fincas agroganaderas a participar como agentes activos en la recuperación del lince. En ella se muestra al sector agrario cómo, con sencillas prácticas, se puede contribuir a la conservación de esta especie en distintas áreas de la Península. Entre las recomendaciones destacan el uso de cubiertas vegetales, la rotación de cultivos, la reducción del uso de fitosanitarios o la fertilización orgánica y con abonos “verdes”. Asimismo, se recomiendan actuaciones que persiguen la mejorar del hábitat natural, como la implantación de setos en lindes y caminos, la conservación y restauración de la vegetación de los arroyos, el mantenimiento de la vegetación natural, y la conservación de majanos y muros de piedra. Además, se informa sobre las medidas de protección para evitar posibles ataques de lince ibérico a ganado doméstico.

Puedes descargar la “Guía de buenas prácticas agrarias para la conservación del lince” en este enlace: http://www.iberlince.eu/images/docs/material_divulgativo/IBERLINCE_GUIA_AGRARIA_AF_baja_OK_1.PDF

La foca se cuela en nuestros hogares

Aquí puedes ver el reportaje emitido en el Telediario de las 15h de TVE1 el 5 de junio de 2018, sobre la colonia de foca monje, las amenazas que sufre, y el programa de conservación de la foca monje del Mediterráneo

https://www.youtube.com/watch?v=Su3Ix_BWgdY

 

La conservacion de la foca monje en Cabo Blanco, Mauritania, por la Fundación CBD-Habitat

Tras muchas décadas estando clasificada en la lista roja de la IUCN como especie “en peligro crítico de extinción”, en 2015, la foca monje del mediterráneo fue “ascendida” a “en peligro de extinción”. Esta mejora de su estado de conservación está relacionada con la recuperación que su mayor colonia superviviente en el mundo ha experimentado en los últimos 15 años, la localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania).

Tras la explotación histórica de las poblaciones de foca monje en el Atlántico, tanto en la costa africana como en los archipiélagos de Canarias, Madeira y Azores, en busca de su grasa y piel, y las interacciones con las pesquerías principalmente en el siglo XX, la situación de la foca monje en 1996 era dramática. Tan sólo sobrevivían 2 colonias en todo su rango Atlántico de distribución; una pequeña localizada en las islas Desertas (Madeira, Portugal), y otra localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania). Esta última contaba con más de 300 ejemplares y se convirtió en la gran esperanza para la recuperación de la especie a nivel global. Sin embargo, la situación empeoró cuando en 1997, dos centenares de focas de esta población desaparecían como consecuencia de una mortandad masiva provocada por una marea roja tóxica. La población superviviente se estimó en alrededor de 100 individuos en 1997.

Tras este grave suceso las administraciones de los cuatro países del rango Atlántico de la especie, Marruecos, Mauritania, Portugal y España, lideradas por el Ministerio de Medio Ambiente de este último país, elaboraron bajo el Convenio de Especies Migratorias (CMS/UNEP) un “Plan de Acción para la Recuperación de la Foca Monje en el Atlántico Oriental”. De su ejecución en el terreno se encargó principalmente la Fundación española CBD-Hábitat, con el apoyo de las organizaciones locales Annajah y Nature Initiative.

Debido a la falta de medidas de protección, la costa acantilada donde se localizan las 3 cuevas en cuyas playas interiores se agrupan y se reproducen los animales de esta colonia, tenían presencia de actividades humanas que generaban molestáis a las focas, como pescadores de línea, recolectores de percebes, y pescadores artesanales que calaban las redes justo enfrente de las entradas de las cuevas. Una de las primeras medidas de conservación aplicada en 2001 fue la creación de la reserva participativa marítimo terrestre “Costa de las Focas” cuyo objetivo es proteger las cuevas de cría y evitar todo este tipo de amenazas mencionadas tanto en tierra como en el mar. En el mismo sentido, se apoyó a las administraciones de Mauritania y Marruecos para el fortalecimiento de sus áreas protegidas en la zona, como la Reserva Satélite de Cabo Blanco y la zona de prohibición de la pesca de la península de Cabo blanco. De forma paralela se estableció un sistema de seguimiento permanente de la población, que permitiese determinar la efectividad de las medidas de conservación, así como los parámetros demográficos de la colonia a lo largo del tiempo.

Las principales medidas de seguimiento son la observación diaria del interior de las cuevas de cría a través de unos circuitos cerrados de televisión, la fotoidentificación, la prospección de la costa en busca de nuevas cuevas utilizadas por los animales o potencialmente utilizables, el uso de fototrampeo en estas cuevas para determinar su ocupación o no por parte de las focas, y el marcaje por satélite de los individuos de la población para la identificación de los hábitats marinos que utilizan y su rango de desplazamientos desde las cuevas de cría. La tercera gran línea de trabajo se centró en actuaciones de apoyo social, principalmente centrados en los pescadores artesanales y la comunidad escolar, con el objetivo de obtener el soporte social que el programa de conservación precisaba de la sociedad. Dentro de esta línea de trabajo se realizaron numerosas actuaciones, como la construcción de un mercado de pescado artesanal en Nouadhibou, la realización de cursos de formación de seguridad en el mar, de reparación de motores y de pesca sostenible y responsable. Igualmente se dotó a los pescadores de numerosos materiales de seguridad en el mar. Por otro lado, se desarrolló todo un programa de educación ambiental centrado en la comunidad escolar, construyéndose un centro de visitantes en la Reserva Satélite de Cabo Blanco sobre la foca monje y el medio marino y realizando actividades con los alumnos tanto en clase como en este centro.

Tras 18 años de trabajos, los resultados han sido notables y esperanzadores para el futuro de la colonia. La recuperación demográfica de la población ha sido notable, pasando de 100 animales en 1997 a 330 en 2017. El número de nacimientos ha aumentado de 26 crías por año a 82 nacimientos en 2016. Igualmente importante es el constante aumento de hembras reproductoras de la población, que actualmente es de 99 animales, y que da como resultado una tasa reproductiva del 70%.

Después de haber prospectado toda la costa desde Cabo Blanco hasta Cabo Barbas, haber cartografiado las cuevas presentes y haber colocado cámaras de fototrampeo en las mejores, todas las evidencias afirman que las focas únicamente utilizan de forma regular las 3 cuevas de reproducción que se encuentran en la reserva Costa de las Focas. Estas cuevas son las que mejores características y condiciones ofrecen a las focas de todo este litoral. Por último, y gracias al marcaje por satélite de animales de diferentes categorías de edad, principalmente machos adultos, aunque también varias hembras y varios juveniles, se ha podido comprobar como el rango de desplazamientos de los animales es principalmente costero. La mayor parte de las localizaciones se concentran dentro de la franja de las 12 millas náuticas desde costa. Gracias a esta información, se está estudiando el grado de solapamiento de las zonas de alimentación de las focas con las de principal actividad pesquera industrial, con el objetivo de determinar el riesgo de interacción.

A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años y la notable recuperación de la población de foca monje de Cabo Blanco, los retos de conservación a los que se enfrenta siguen siendo muy importantes, principalmente debido al crecimiento de la cercana ciudad de Nouadhibou, la importante actividad pesquera en la región y la posibilidad de que una nueva mortandad masiva vuelva a diezmar a la población de focas. Por ello, la protección de esta colonia sigue siendo de máxima importancia, así como las herramientas que permitan su expansión a otras zonas de su antiguo rango de distribución en el Atlántico.

El trabajo de la Fundación CBD-Hábitat en la Sierra de Andujar, en la Vanguardia.

La escasez de conejos y los atropellos lastran la recuperación del lince ibérico en la Sierra de Andújar. La dispersión en busca de alimento, está contribuyendo a un mayor número de accidentes en infraestructuras viarias. Los técnicos del programa de recuperación y reintroducción del lince se muestran muy preocupados por las poblaciones de este felino en la Sierra de Andújar-Cardeña, que reúne al principal núcleo de población en libertad. La aparición en 2013 de una nueva cepa de la Enfermedad Hemorrágica Vírica (EHVb) ha provocado en esta zona una drástica disminución de conejos, la principal presa que sirve de alimento al lince. Las hembras de lince ya no se reproducen tanto. El efecto combinado de las enfermedades del conejo y los atropellos, explican la fragilidad en estas poblaciones de linces. Para combatir la falta de conejos, se puso en marcha un “plan de choque” en Andújar-Cardeña y en Doñana, con refuerzos de conejos silvestres en el que colaboran socios del proyecto LIFE+ Iberlince (Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, Fundación CBD Hábitat, WWF) y el Ministerio de Medio Ambiente. En Andújar, estas actuaciones (incluida la alimentación suplementaria mediante conejo doméstico) han dado cierto resultado positivo.

Trabajo de CBD Hábitat

Para el desarrollo de estas tareas, resulta clave el trabajo que hacen técnicos especialistas de la Fundación CBD Hábitat (que trabajan en fincas particulares donde se encuentran linces, en este caso en el valle del río Jándula, cerca del parque natural de la Sierra de Andújar). Su tarea consiste en mejorar el estado de las poblaciones de conejo, favorecer sus hábitats y hacer un seguimiento de las poblaciones de lince. “Nosotros hacemos custodia del territorio con los propietarios de fincas, que adaptamos y adecuamos a las necesidades del lince”, nos explican los técnicos, en el restaurante “Los Pinos” de Andújar. “Los hábitats del conejo han mejorado, pero las poblaciones del conejos se derrumban. La Enfermedad Hemorrágica Vírica nos hace polvo”, dicen algo abatidos, pues “la nueva cepa de la enfermedad mata especialmente a los conejos juveniles; por eso, causa tanto daño y no hay reproducción”. No obstante, elogian el papel de los propietarios privados, que les dejan trabajar en sus fincas desde 1999. “Nuestro trabajo incluye hacer refuerzos con conejos, lo cual comporta un manejo complicado”. “Los conejos salvajes son animales muy sensibles, y se mueren con mucha facilidad cuando los traslocamos”, precisan. Además, la alimentación suplementaria resulta clave, por ahora, para que las hembras de lince no se vayan a otras zonas más peligrosas. Por otra parte, los técnicos de la Fundación CBD-Hábitat son grandes conocedores de los censos del lince, pues llevan 15 años haciéndolos mediante fototrampeo y seguimientos de los territorios.

Todo esto ocurre en la Sierra de Andujar, mientras el lince se está reintroduciendo en cuatro zonas: en el Vale do Guadiana en Portugal, en el Valle del Matachel en Extremadura, y en Montes de Toledo (Toledo) y Sierra Morena Oriental (Ciudad Real) en Castilla La Mancha. Y, las reintroducciones van bastante bien, con por lo menos 5 hembras reproductoras asentadas en cada área. La sierra de Andujar-Cardeña y Doñana son zonas donde preocupa sobre todo la situación del conejo de monte por la Enfermedad Hemorrágica Vírica (EHVb).

Más información en el artículo del periodista medioambiental Antonio Cerrillo, en La Vanguardia Natural, “Linces que mueren bajo las ruedas”:

https://www.lavanguardia.com/natural/20150909/54436345370/linces-mueren-ruedas.html