El “Gato Clavo”, publicación sobre la conservación del lince ibérico

El “Gato Clavo” es una publicación sobre el lince ibérico, predominantemente digital y bimestral, enmarcada dentro de los programas LIFE+ Naturaleza y Biodiversidad. Coincidiendo con el Día Mundial de la Tierra de 2004 se lanzó el primer número para dar a conocer aspectos de la conservación del lince ibérico: seguimiento de las poblaciones, actuaciones, manejos del hábitat, conejo, educación y divulgación, noticias de interés, etc. Este Boletín tomó el nombre popular con el que se conoce al lince en algunas partes de su área de distribución, “gato clavo”, también llamado “gato rabón” o “lubicán”; y pretende ser un órgano de expresión para dar a conocer resultados, actividades y la actualidad del lince ibérico.

El último número 56 (especial 2018) incluye los siguientes aspectos:

  • IBERLINCE termina, pero el trabajo continúa (resumen de lo que ha sido el Proyecto);
  • Entrevista al Director del Proyecto;
  • Siete años de trabajo que terminan con casi 600 ejemplares de lince ibérico en la Península Ibérica;
  • Las reintroducciones, un proceso esencial para recuperar la distribución histórica;
  • IBERLINCE desde la mirada de la prensa internacional;
  • La divulgación, pieza clave para implicar en la conservación a los ciudadanos;
  • La reintroducción del lince ibérico, el mejor proyecto de los 25 años del Programa LIFE;
  • La recuperación del lince ibérico, una historia de éxito medioambiental y, también, económico;
  • Reportaje fotográfico.

Más información y descarga de todos los boletines:

http://www.iberlince.eu/index.php/esp/component/content/category/174-gato-clavo

Foto: lince adulto en Sierra Morena, en 2004, coincidiendo con el primer número del «Gato Clavo».

¿Quieres ayudar al programa de conservación de la foca monje?

Desde la Fundación CBD-Hábitat queremos seguir trabajando como hasta ahora en la conservación de la Foca Monje. En los últimos 10 años hemos logrado que el número de ejemplares de la colonia de la “Reserva de la Costa de las Focas” en el Sahara Atlántico, Mauritania, se duplique, pero todavía queda mucho por hacer. Sobre todo tenemos que mantener la vigilancia continua para preservar el hábitat que hemos sido capaces de recuperar, y tenemos que buscar nuevos lugares de expansión para la colonia.
¿Quieres ayudarnos? Hay varias formas de hacerlo:

  • Haciéndote socio;
  • Financiando proyectos concretos;
  • Patrocinios;
  • Difusión.

Más información:

http://www.mediterraneanmonkseal.org/?page_id=132

Censos de crías y cachorros del 2018 custodiados por la Fundación CBD-Hábitat

¡Hemos finalizado los censos de crías y cachorros del año pasado de dos de las especies con las que estamos más implicado en la Fundación CBD-Hábitat!

Los resultados definitivos son:

  • 71 crías de foca monje en la “Reserva de la Costa de las Focas”, en el Sáhara Atlántico, Mauritania.
  • 24 cachorros de linces ibéricos: 12 en la Sierra de Andújar (de un total de 54 para toda Sierra Morena en Andalucía); y 12 en el área de reintroducción del Valle del Matachel (de un total de 22 en toda Extremadura).

¡Esperamos seguir mejorando estas cifras, y sobre todo aumentando las tasas de supervivencia!

Mas información:

http://www.iberlince.eu/index.php/esp/component/news/newsarticle/2778#.XEodgfqCGhA

https://www.facebook.com/focamonjeCaboBlanco/

El lince ibérico amplía sus territorios

El número de linces ibéricos aumentó el año pasado, y se calcula que 2018 acabó con 650 linces en libertad. Esta cifra es muy superior a la del 2003 (110 ejemplares en Sierra Morena y 33 en Doñana), cuando se iniciaba el plan para recuperar la especie. Del total de linces censados en 2018, por lo menos 420 habitan en Andalucía (entre Doñana y la población de la Sierra de Andújar, y las dos áreas de reintroducción del Guadalmellato y Guarrizas). El resto están en las áreas de reintroducción del Val do Guadiana (Portugal), Matachel (Badajoz), Montes de Toledo, y Sierra Morena Oriental (Ciudad Real).
Estas buenas noticias se ven empañadas por el estancamiento demográfico en las zonas de Andújar y Doñana, sobre todo debido a la falta de conejos (diezmados por la enfermedad hemorrágico-vírica), la presa básica del lince. La escasez del conejo de monte ha hecho que se hayan tenido que hacer refuerzos con conejos en Doñana y Andújar, para evitar el declive de estas poblaciones. En Andújar, la escasez de conejos es muy determinante; aunque mueve algo al optimismo el hecho de que se mantenga el número de hembras reproductoras (entre 50 y 55, pero con una disminución del número de cachorros). Los atropellos en las carreteras siguen siendo una lacra de esta especie. Una treintena de ejemplares murieron por esta causa en el 2018. Además, las muertes por furtivos pueden estar infravaloradas, ya que solo se conocen las muertes de los linces radiomarcados.

Uno de los hechos más positivos ha sido constatar que las poblaciones empiezan a estar en conexión. En la práctica hay corredores entre el Val do Guadiana (Portugal) y Doñana (Huelva y Sevilla); entre el núcleo de Matachel (Badajoz) y los Montes de Toledo y la sierra Norte de Sevilla; y entre Guadalmellato-Cardeña (Córdoba) con Andújar y Guarrizas (Jaén).

Para continuar los trabajos con esta emblemática especie en estos momentos se está ultimando la redacción del nuevo proyecto Life+Iberlince II para el periodo 2019-2024, que esperamos apruebe la Unión Europea.

Más información en el artículo del periodista ambiental Antonio Cerrillo:

https://www.lavanguardia.com/natural/20190105/453933569443/lince-iberico-recuperacion-biodiversidad-numero-ejemplares-aumento-datos-especie.html

 

Foto: Radioseguimiento de linces en el área de reintroducción de Extremadura.

Figura: Población 2018 de linces ibéricos (fuente La Vanguardia Natural).

Acciones de conservación con el Águila imperial ibérica.

Para nosotros “la imperial” es muy especial, y una de las primeras especies con la que empezamos a trabajar directamente en conservación. Endémica de la Península ibérica, ocupa el cuadrante suroccidental. Se trata de una de las aves más amenazadas y estuvo al borde de la extinción. Es una especie especialista del monte mediterráneo y de su presa principal, el conejo de monte, por lo que su supervivencia se halla ligada a la presencia de estos hábitats y de esta presa.

Desde hace muchos años realizamos acciones directas en su conservación como:

  • Incremento de la productividad, con alimentación suplementaria y fomento del conejo de monte, su presa principal (la productividad promedio actual es de 1,13 pollos, con un 38% de casos de mortalidad de pollos por cainismo, 18% por caídas de nidos, 15% por desnutrición o enfermedades, etc.);
  • Radioseguimiento, para el conocimiento aplicado y para conocer los hábitos y el comportamiento de la especie. Además, gracias a la colocación de cámaras de fototrampeo en muladares (y otros puntos) se obtienen otros valiosos datos;
  • Vigilancias, control y reconstrucción de nidos, lucha contra el uso ilegal del veneno (hasta el 45% de la mortalidad, con 120 imperiales envenenadas desde 1990), etc. ;
  • Caracterización de tendidos eléctricos peligrosos para su corrección: las electrocuciones son una de las mayores causas de mortalidad, llegando al 52%;
  • Seguimiento y censos: participamos en los censos en varias CCAA. Actualmente se estima que hay más de 520 parejas de Águila imperial en España, y otras 16 recientemente ocupados en dos regiones de Portugal (datos de 2017);
  • Divulgación y sensibilización: especialmente con propietarios de fincas privadas donde residen águilas (el 80% de los nidos se sitúan en terrenos privados) y con ganaderos;
  • Además, los trabajos con el Águila imperial favorecen la conservación de otras especies como el águila real, el alimoche, el buitre negro y los milanos: es el llamado «efecto paraguas».

Y es que las mayores amenazas para las imperiales son la alta mortalidad juvenil por venenos; la electrocución en tendidos eléctricos; la baja productividad por la escasez del conejo; y las alteraciones del hábitat (transformación forestal, infraestructuras, etc.). Y, por tanto, los mayores avances en su conservación han sido la detección y corrección de tendidos eléctricos peligrosos, las campañas antiveneno y la alimentación suplementaria; además del conocimiento de su biología para aplicarla en conservación. Otro dato positivo son los incrementos promedio de 24 parejas al año de los últimos tiempos. Y, recientemente se aprobó una nueva “Estrategia para la conservación del águila imperial en España y Portugal” con objetivos operativos muy concretos*.

Más información:

http://www.cbd-habitat.com/wp-content/uploads/2018/07/ACCIONES-DE-CONSERVACI%C3%93N-CON-EL-%C3%81GUILA-IMPERIAL.pdf

*Estrategia para la conservación del águila imperial en España y Portugal (Ministerio de Transición Ecológica, 26-julio-2018):

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/publicaciones/estrategiaconservacionaguilaimperial_es_pt_tcm30-468403.pdf

Foto: juvenil del año de Águila imperial ibérica.

La conservación de gacelas, antílopes y otras especies sahelo-saharianas.

Desde 2007, la Fundación CBD-Hábitat ha colaborado con la “Asociación Nature Initiative” (Dakhla), el “Alto Comisariado de Aguas y Bosques y de la Lucha contra la Desertificación” de Marruecos (HCEFLCD), e investigadores de la “Estación Experimental de Zonas Áridas” (CSIC, Almería) en proyectos de conservación “in situ” y de reintroducción de gacelas saharianas, con el objetivo de preservar las últimas poblaciones libres y de reintroducir las especies desaparecidas en su hábitat natural. En el marco de esta colaboración, se creó una estación de aclimatación en la región de Safia, que alberga especies desaparecidas, como el antílope o gacela mohor (Nanger dama mhorr), el Adax (Addax nasomaculatus) y el avestruz de cuello rojo (Struthio camelus camelus). Además, se estableció un sistema de vigilancia contra la caza furtiva con el objetivo de garantizar la reintroducción efectiva de esas especies, y la protección de las últimas poblaciones en libertad de la Gacela dorcas saharaui (Gazella dorcas neglecta). En resumen, los objetivos son:

  • Colaboración con entidades de conservación locales.
  • Reintroducción de fauna sahariana extinta.
  • Vigilancia y lucha contra el furtivismo.
  • Sensibilización y divulgación.

El Sahara albergaba la mayor riqueza de especies de ungulados de los desiertos, con siete especies: el arruí, el oryx cimitarra, el adax, y las gacelas dama, cuvier, dorcas y blanca (o cornifina). Esta riqueza es consecuencia de la antigüedad del Sahara, y de su posición entre Asia y el África subsahariana como origen de especies. Las dos especies de máxima adaptación al desierto son el adax y la gacela blanca, propias de los grandes “ergs” arenosos. Todos esos ungulados fueron muy abundantes hasta hace poco, pero hoy en día todas están muy amenazadas por la caza furtiva, estando ya extintos el oryx y la gacela dama mohor. En concreto, el Sahara atlántico tuvo seis de las especies (todas menos la gacela blanca), pero actualmente solo sobreviven poblaciones viables de gacelas dorcas (foto 1). Los ilustres naturalistas Cabrera (1932), Morales (1949) y Valverde (1957) ya advirtieron a mediados del siglo XX del problema. Sobre las gacelas Eugenio Morales Agacino escribió tristemente en 1949:

“Las gacelas no fogueadas presentan un comportamiento, ante la aparición de un coche, verdaderamente insospechado; son de una ingenuidad venatoria que maravilla. Lo ven llegar, observan cómo se para, miran a los hombres cómo cargan sus armas, oyen silbar las balas, escuchan las detonaciones de los disparos y nada, tan inmóviles como al principio. Cae una de ellas, y continúan impasibles con las orejas en expectación”.

Actualmente lo citado por Morales no es así, y las pocas gacelas supervivientes huyen rápidamente ante la presencia humana en vehículos todoterreno, que lamentablemente a veces las alcanzan por persecución y agotamiento en las amplias llanuras del desierto. Y es que el gran problema de la conservación de estas emblemáticas especies del Sáhara es el furtivismo, y las pocas poblaciones se refugian en zonas apartadas, abruptas y complicadas para los vehículos y las armas de fuego. En la Fundación CBD-Hábitat hemos trabajado duro en la conservación de están duras y señeras especies saharianas.

Foto 1: macho de gacela dorcas (Gazella dorcas) en el Sahara atlántico. Antes muy abundante, hoy en día sus poblaciones son muy reducidas, aunque sobreviven, no como sus congéneres los oryx cimitarra y los mohor.

Más información:

http://www.cbd-habitat.com/conservacion-y-reintroduccion-de-gacelas-antilopes-y-otras-especies-sahelo-saharianas/

Estación Experimental de Zonas Áridas:

http://www.eeza.csic.es/es/d_cesp.aspx

Association Nature Initiative (A.N.I), Dakhla:

http://www.magornitho.org/2011/06/association-nature-initiative-dakhla/

https://www.facebook.com/Association.Nature.Initiative/

Asociación Harmush:

https://harmusch.wordpress.com/

El descubrimiento de la colonia de focas monjes del Sahara

Fue en las navidades de 1945 cuando Eugenio Morales Agacino descubrió la última colonia de focas monjes en el Sahara. Morales fue un pionero de la conservación de la naturaleza, un eminente biólogo y entomólogo, y uno de los primeros científicos españoles que recorrieron el desierto con ojos de naturalista. Descubrió la colonia de focas monje (Monachus monachus) en Cabo Blanco (entonces Rio de Oro), en el paraje de “Las Cuevecillas” el 26 de diciembre de 1945 (foto 1). Se asomó a las cuevas (que definió como»grandes capillas catedralinas») y contó 20 focas, tomó las pioneras fotografías de la colonia y lo publicó en 1950 en la revista Mammalia con amplia repercusión. Allí hay una cueva que tiene el nombre de Cueva Morales.

Actualmente la colonia constituye la Reserva Costa de las focas”, en Mauritania, gestionada por la Fundación CBD-Hábitat, siendo la mejor y más abundante población de esta emblemática y amenazada especie.

Naturalista de amplios conocimientos, sus trabajos abarcaron los mamíferos, los ortópteros, las plagas de langosta del desierto , y fue comisionado de la FAO. Publicó 128 artículos y describió 60 nuevas especies, fundamentalmente de ortópteros y mamíferos (dos especies de musarañas, una subespecie de gacela, etc.). Inspirador de otros investigadores como Tono Valverde, ambos fueron determinantes para que el Estado español adquiriera en los años 60 terrenos que hoy conforman el PN de Doñana. Gran africanista y estudioso del desierto realizó varias expediciones al Sahara:

En 1932 realizó su primer viaje a Marruecos para recoger muestras entomológicas y “Datos sobre mamíferos marroquíes”. En 1941 empezó a trabajar en la Estación de Fitopatología de Almería y realizó una expedición para estudiar las migraciones de la langosta del desierto. En octubre del mismo año pateó por primera vez el Sahara para el seguimiento de las langostas, región que volvió a visitar un año después. En esta última expedición siguió el curso de Saguia el Hamra terminando en La Güera, ya en la zona costera y de las focas (figura 1). Además, descubrió tres estaciones de pinturas y grabados rupestres en la Saguia. Enamorado del Sahara, “romántico profesor”, gustaba recorrer el desierto como los saharauis, despacio y en dromedario, “barracando” donde le pillaba la noche. Para nosotros es y será el descubridor de la mayor colonia de focas monje.

Foto 1: Eugenio Morales Agacino descubrió la colonia de focas monje de Cabo Blanco el 26 de diciembre de 1945.

Figura 1: Pagina del cuaderno de campo de Eugenio Morales Agacino con anotaciones y dibujos sobre focas monjes observadas el 30-12-1945.

Más información:

https://biblioteca.uam.es/ciencias/Exposiciones/EMAExpoVirtual/expovirtual_biografia_archivos/DHC-UAM-Eugenio-Morales.pdf

El Proyecto Life “Feeding Scavengers” mejora el hábitat alimenticio de las aves necrófagas

El proyecto Life+ europeo, que se ha desarrollado durante cuatro años, ha contribuido a mejorar poblaciones de aves necrófagas como el buitre negro, el alimoche y los milanos. El uso de cadáveres para la alimentación de estas especies es una forma de gestión tradicional, sostenible, limpia, legal y gratuita. En el proyecto participan la Fundación CBD-Hábitat, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León. Además de los tres socios, en el proyecto colaboran 550 explotaciones ganaderas y una treintena de asociaciones, cooperativas y organizaciones ganaderas. Los trabajos han finalizado en diciembre de 2018.

La recuperación de la ancestral relación entre los ganaderos y las aves necrófagas es el centro del proyecto. Esta iniciativa se desarrolla en 26 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) de la Red Natura 2000 de Castilla y León. En total, afecta a 784.050 hectáreas de las provincias de Salamanca, Ávila, Valladolid, Segovia, Burgos y Soria, que albergan algunas de las mayores poblaciones de aves necrófagas de Europa. El proyecto ha incluido 28 reuniones informativas sobre gestión de cadáveres como alimento para aves necrófagas. Los ganaderos deben solicitar una autorización y así pueden dejar cadáveres en lugares accesibles para las aves. Los requisitos son que el depósito sea anotado en un libro de registro (con cuatro datos: especie, peso aproximado, identificación -número crotal- y fecha); y que no se dejen cerca de viviendas, carreteras o caminos, manantiales, arroyos o ríos, tendidos eléctricos o cualquier otro lugar que pueda suponer riesgo o molestia. Al beneficio económico y ahorro de tiempo para el ganadero y al beneficio para las aves necrófagas se suma la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, al eliminar el transporte y las emisiones de la incineración de los cadáveres.

Y es que la denominada crisis de las vacas locas de finales de los años 90 conllevó la prohibición del abandono de cadáveres en el campo, con consecuencias para las aves necrófagas; y afectando particularmente a España, que alberga las mayores poblaciones de la Unión Europea. Se ha estimado que la presencia de cadáveres de ganado en el campo se redujo en más del 80 %.

El Life+ “Feeding Scavengers” ha potenciado, por un lado, el restablecimiento de las condiciones naturales con la aparición de carroñas en el campo de manera dispersa e impredecible, sin amontonamientos y evitando acumulaciones de cadáveres; y por otro, en cantidad suficiente, accesible y segura para la alimentación de aves carroñeras. La especie conductora para lograr este objetivo ha sido el buitre negro, especie prioritaria de interés comunitario, cuyo hábitat natural de alimentación se caracteriza precisamente por la aparición de cadáveres de mediano tamaño de ganado doméstico o animales silvestres frente a las de mayor tamaño -vacas, equinos-. Esta dispersión e impredecibilidad constituye la verdadera vuelta al patrón natural de alimentación de las necrófagas, adaptadas a prospectar amplias zonas en busca de alimento. De esta forma, se evitan amontonamientos puntuales de alimento que favorecen al buitre leonado, más abundante, frente al resto de especies del gremio como el buitre negro, alimoche y milanos.

Otro objetivo del proyecto es mantener parámetros reproductores adecuados, facilitando la recolonización de áreas de reproducción del buitre negro y el alimoche, disminuyendo la mortalidad asociada al uso ilegal de veneno. Las actuaciones contribuirán igualmente a mitigar posibles conflictos entre las aves necrófagas y el colectivo de ganaderos y contribuirá a la revalorización de la ganadería extensiva.

Desde la Fundación CBD-Hábitat hemos trabajado duro estos cuatro años para revertir en parte estos problemas.

Más información:

http://www.lifefeedingscavengers.com/

http://www.cbd-habitat.com/buitre-negro-y-otras-aves-necrofagas/

https://www.salamanca24horas.com/texto-diario/mostrar/1290418/life-scavengers-mejora-habitat-alimenticio-asentamiento-aves-necrofagas-castilla-leon

 

Recomendaciones para la observación del lince ibérico

En esta época son frecuentes las personas que se acercan a los territorios del lince, casi todas bien intencionadas y con la suficiente sensibilidad para no crear perturbaciones con sus observaciones. Pero, las actividades de turismo de naturaleza desarrolladas tanto por particulares como por empresas (de avistamiento de fauna, fotografía, senderismo y turismo activo, etc.) pueden afectar directamente al felino. El auge que ha adquirido en los últimos años y su propia naturaleza, en la que el encuentro con la especie no es accidental, ha añadido un nuevo factor potencial de perturbación si estas actividades no se realizan con una escrupulosa observación de la legislación y de unas simples NORMAS DE CONDUCTA, fáciles de cumplir por cualquier ciudadano responsable.

Desde la Fundación CBD-Habitat hacemos unas recomendaciones al respecto, ya avanzadas en otros momentos:

“Folletos de observadores de linces” (en tres idiomas):

http://www.cbd-habitat.com/wp-content/uploads/2018/07/Folleto-observacion-El-futuro-del-lince_baja.pdf

 “Manual para la Gestión del habitat del lince ibérico” (cap 3, p 59-61):

http://www.cbd-habitat.com/wp-content/uploads/2018/07/Manual-Lince-Iberico-2014-BAJA-PROTEGIDO.pdf

 “Manual de Buenas practicas para la observación del oso, lobo y lince”:

http://www.cbd-habitat.com/2018/05/08/manual-buenas-practicas-para-la-conservacion-del-oso-lobo-y-lince/

 

Intentamos fomentar unos sencillos códigos para que, tanto los que ofertan la actividad de turismo como quienes la disfrutan, se acerquen adecuadamente a la Naturaleza, con sensibilidad y conciencia ambiental.

 RECOMENDACIONES DURANTE LA OBSERVACIÓN:

  • Si observa a un lince, no se acerque a él ni le persiga.
  • Su presencia no debe alterar su comportamiento.
  • Manténgase en los caminos públicos habilitados.
  • No entre en zonas no autorizadas, privadas, restringidas o sensibles.
  • Modere la velocidad en carreteras y pistas forestales.
  • No emita ruidos fuertes.
  • No utilice focos luminosos o flashes durante la noche.
  • La masificación de los puntos de observación y el tránsito excesivo de vehículos puede causar molestias: minimícelo en las épocas más sensibles como la época de celo y reproducción (de diciembre a agosto).
  • Manténgase alejado de parideras o zonas donde una hembra en época de cría (marzo-agosto) pueda albergar cachorros. No revele la localización de estos lugares.
  • Solicite los permisos necesarios a las autoridades competentes.
  • Las empresas de turismo activo y actividades en la naturaleza deben estar registradas y tener las autorizaciones oportunas.
  • Extreme las precauciones para evitar incendios forestales, no deje basura y respete al resto de la fauna, la flora y el patrimonio público y privado.
  • Colabore con los responsables de la conservación de la especie. Si observa alguna infracción, póngalo en conocimiento de las autoridades.

RECOMENDACIONES DURANTE LA REALIZACIÓN DE FOTOGRAFÍAS O VÍDEOS:

  • Cumpla con las condiciones de su autorización para la fotografía y/o filmación del lince ibérico. Si no requiere autorización, sea igualmente prudente y no se acerque a menos de 100 metros del animal.
  • Absténgase de usar métodos poco éticos e ilegales para atraerlos a su posición, como reclamos, presas, focos, etc.

¿CÓMO PUEDE AFECTAR AL LINCE?:

  • Molestias directas: el estrés generado por el observador al acercarse al ejemplar o situarse en algún punto inadecuado (por ejemplo, cortando su trayectoria) puede suponer el abandono del lugar seguro en el que se hallaba. En el caso más grave, una hembra con cachorros puede abandonar el cubil, quedando estos expuestos a predadores o accidentes.
  • Molestias indirectas: presencia excesiva de personas o del tránsito de vehículos en el lugar donde se encuentra el lince.
  • Alteraciones del comportamiento: cuando se utilizan métodos artificiales para atraer hacia el punto de observación. Especialmente grave es el uso de cebos, pues puede crear predisposición a trampas y cebos envenenados.

La lucha contra la contaminación por plásticos en la Reserva de la Costa de las Focas (Mauritania).

La contaminación marina por plásticos es uno de los más graves problemas medioambientales. ¡ 8 millones de toneladas anuales llegan a los mares y océanos, 200 kg por segundo! Aproximadamente el 70% se va al fondo, el 15% a la columna de agua y el 15% se queda en la superficie. ¡Se estima que puede haber mucho más de 100 millones de toneladas de plásticos en los mares y océanos!

Además, el plástico en la mar se degrada muy lentamente (en el agua la acción foto degradadora del UV del Sol se ralentiza muchísimo; por ejemplo, una botella podría tardar más de 500 años en descomponerse, y lo hace pasando por fases de “microplásticos”, también muy problemáticos). Y, los desechos plásticos tienden a acumularse en el centro de los océanos, por el efecto de giro de las aguas, creando gigantescas “islas de basura” (hay por lo menos dos de ellas en el Atlántico).

Los plásticos son una amenaza directa para la vida marina:

  • Las redes de pesca perdidas, la mayoría hechas de plástico, atrapan a los animales.
  • Los plásticos que los animales ingieren por error, provocan su muerte por inanición o infecciones.

Todo esto no es ajeno a la Reserva de focas monje en Mauritania (foto 1), y por ello todos los meses el personal de conservación de la Fundación CBD-Hábitat realiza una limpieza general (foto 2) y se asegura que todas las playas de la Reserva «Costa de las focas» están limpias y listas para ser utilizadas por los animales.

Foto 1: Botellas de plástico en una playa con focas monje en la Reserva “Costa de las focas”.

Foto 2: Personal de la Fundación CBD-Hábitat recogiendo basura contaminante en una playa de la Reserva “Costa de las focas”.