La conservación de gacelas, antílopes y otras especies sahelo-saharianas.

Desde 2007, la Fundación CBD-Hábitat ha colaborado con la “Asociación Nature Initiative” (Dakhla), el “Alto Comisariado de Aguas y Bosques y de la Lucha contra la Desertificación” de Marruecos (HCEFLCD), e investigadores de la “Estación Experimental de Zonas Áridas” (CSIC, Almería) en proyectos de conservación “in situ” y de reintroducción de gacelas saharianas, con el objetivo de preservar las últimas poblaciones libres y de reintroducir las especies desaparecidas en su hábitat natural. En el marco de esta colaboración, se creó una estación de aclimatación en la región de Safia, que alberga especies desaparecidas, como el antílope o gacela mohor (Nanger dama mhorr), el Adax (Addax nasomaculatus) y el avestruz de cuello rojo (Struthio camelus camelus). Además, se estableció un sistema de vigilancia contra la caza furtiva con el objetivo de garantizar la reintroducción efectiva de esas especies, y la protección de las últimas poblaciones en libertad de la Gacela dorcas saharaui (Gazella dorcas neglecta). En resumen, los objetivos son:

  • Colaboración con entidades de conservación locales.
  • Reintroducción de fauna sahariana extinta.
  • Vigilancia y lucha contra el furtivismo.
  • Sensibilización y divulgación.

El Sahara albergaba la mayor riqueza de especies de ungulados de los desiertos, con siete especies: el arruí, el oryx cimitarra, el adax, y las gacelas dama, cuvier, dorcas y blanca (o cornifina). Esta riqueza es consecuencia de la antigüedad del Sahara, y de su posición entre Asia y el África subsahariana como origen de especies. Las dos especies de máxima adaptación al desierto son el adax y la gacela blanca, propias de los grandes “ergs” arenosos. Todos esos ungulados fueron muy abundantes hasta hace poco, pero hoy en día todas están muy amenazadas por la caza furtiva, estando ya extintos el oryx y la gacela dama mohor. En concreto, el Sahara atlántico tuvo seis de las especies (todas menos la gacela blanca), pero actualmente solo sobreviven poblaciones viables de gacelas dorcas (foto 1). Los ilustres naturalistas Cabrera (1932), Morales (1949) y Valverde (1957) ya advirtieron a mediados del siglo XX del problema. Sobre las gacelas Eugenio Morales Agacino escribió tristemente en 1949:

“Las gacelas no fogueadas presentan un comportamiento, ante la aparición de un coche, verdaderamente insospechado; son de una ingenuidad venatoria que maravilla. Lo ven llegar, observan cómo se para, miran a los hombres cómo cargan sus armas, oyen silbar las balas, escuchan las detonaciones de los disparos y nada, tan inmóviles como al principio. Cae una de ellas, y continúan impasibles con las orejas en expectación”.

Actualmente lo citado por Morales no es así, y las pocas gacelas supervivientes huyen rápidamente ante la presencia humana en vehículos todoterreno, que lamentablemente a veces las alcanzan por persecución y agotamiento en las amplias llanuras del desierto. Y es que el gran problema de la conservación de estas emblemáticas especies del Sáhara es el furtivismo, y las pocas poblaciones se refugian en zonas apartadas, abruptas y complicadas para los vehículos y las armas de fuego. En la Fundación CBD-Hábitat hemos trabajado duro en la conservación de están duras y señeras especies saharianas.

Foto 1: macho de gacela dorcas (Gazella dorcas) en el Sahara atlántico. Antes muy abundante, hoy en día sus poblaciones son muy reducidas, aunque sobreviven, no como sus congéneres los oryx cimitarra y los mohor.

Más información:

http://www.cbd-habitat.com/conservacion-y-reintroduccion-de-gacelas-antilopes-y-otras-especies-sahelo-saharianas/

Estación Experimental de Zonas Áridas:

http://www.eeza.csic.es/es/d_cesp.aspx

Association Nature Initiative (A.N.I), Dakhla:

http://www.magornitho.org/2011/06/association-nature-initiative-dakhla/

https://www.facebook.com/Association.Nature.Initiative/

Asociación Harmush:

https://harmusch.wordpress.com/

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *