La Fundación CBD-Hábitat en pleno censo 2018 de camadas de linces ibéricos.

En estos momentos estamos en plena campaña 2018 de censos de hembras con cachorros de linces ibéricos en las poblaciones de la Sierra de Andujar (incluyendo el Rumblar, en el sector oriental), y en las áreas de reintroducción del Guarrizas (Andalucía) y Extremadura, donde trabajamos desde hace muchos años. El conocimiento y experiencia nos hace colocar las cámaras de fototrampeo en zonas con las mayores posibilidades, como los puntos de agua.

Así, hasta ahora hemos detectado en la Sierra de Andujar 9 cachorros de 6 hembras (incluyendo una hembra primeriza de 2 años, y otra hembra con una camada de 3 cachorros), y en Extremadura 5 camadas (incluyendo la primera lince nacida en libertad, y que ha tenido una camada con 5 cachorros).

El pasado año 2017 se detectaron 49 cachorros en Andujar-Cardeña, 26 en el área del Guarrizas y 7 en Extremadura.

Estos cachorros siempre suponen la esperanza de continuidad y conservación de la especie, que está catalogada por la UICN como “en peligro de extinción” (Lynx pardinus. The IUCN Red List of Threatened Species, 2015):

http://www.iucnredlist.org/details/12520/0

Aquí tienes un interesante video de una hembra con cachorros:

 

El centro de cría del lince en Portugal evacuado por un gran incendio forestal. La Fundación CBD-Hábitat participó en el traslado de los linces a Extremadura

El incendio que desde el pasado 3 de agosto arrasa parte del Algarve, Portugal, ha afectado al Centro Nacional de Reproducción del Lince Ibérico de Silves, que tuvo que ser desalojado el día 8 de agosto. En el centro había 29 linces, cuya evacuación se hizo siguiendo el protocolo establecido. Silves es uno de los cuatro centros de cría en cautividad de la especie que hay en la Península y que forman parte del Programa de Conservación Ex situ del Lince Ibérico: https://www.lynxexsitu.es/

Ante la llegada del fuego, que ha afectado a más de 20.000 ha, se procedió a evacuar los 29 linces, y se esperó un tiempo razonable hasta comprobar que el incendio había afectado también a las instalaciones. A lo largo del día 9 se procedió al traslado de los 29 ejemplares a los tres centros españoles. Nueve linces fueron trasladados al centro de Zarza de Granadilla (Cáceres, OAPN); ocho al centro de El Acebuche (en el Parque Nacional de Doñana, OAPN), y doce al Centro de La Olivilla (Jaén, Andalucía).

Han participando en el traslado personal y vehículos de las Juntas de Extremadura y Andalucía, del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), y del ICNF de Portugal. El traslado desde Portugal hasta el centro de Granadilla fue coordinado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de Extremadura. La Fundación CBD-Hábitat participó con tres vehículos y técnicos, en el traslado de los linces desde Portugal hasta Zarza de Granadilla. Algunos de los linces son viejos conocidos nuestros, padres y abuelos de ejemplares reintroducidos en Extremadura.

 

Foto del Programa de Conservación ex situ del lince ibérico (https://www.lynxexsitu.es/)

El Centro Nacional de Reproducción de Lince Ibérico de Portugal se inauguró en 2009, año en el que recibió su primer ejemplar procedente de España. El Centro es el resultado de los convenios entre España y Portugal para la conservación del lince ibérico, y es la evidencia de la colaboración entre los dos países. Hay que recordar que en junio del año pasado el incendio que afectó a Doñana obligó a evacuar temporalmente a los linces del centro de El Acebuche. Fue la primera vez que un centro del Programa de Conservación Ex situ tuvo que ser evacuado. En aquel caso los linces pudieron volver y esperamos que en este caso sea igual.

Ver para creer: banco de imágenes gratuito para convencerte de que el África de tus sueños está en Guinea Bissau

La Fundación CBD-Hábitat ha puesto a disposición de todo aquel que quiera saber más y dar a conocer Guinea Bissau y las islas Bijagós un banco de imágenes en alta resolución de acceso libre.

Se trata de la culminación de un trabajo que tiene por objetivo la promoción del país en torno al turismo sostenible y el ecoturismo, y que ha sido llevado a cabo por la Fundación CBD-Hábitat y el IBAP (Instituto da Biodiversidade e das Áreas Protegidas de Guinea Bissau). Así, durante diferentes viajes se obtuvieron un total de 100 horas de filmación y se tomaron más de 2.000 fotografías que ahora conforman el primer banco de imágenes de alta calidad libres de copyright de Guinea Bissau.

Si eres un agente de viajes, un bloguero, una periodista de viajes o un viajero empedernido, escríbenos para que te enviemos las imágenes que necesites de forma totalmente gratuita. Más información en:

http://www.orangohotel.com/

http://www.orangohotel.com/ver-para-creer-ya-tienes-un-banco-de-imagenes-gratuito-para-convencerte-de-que-el-africa-de-tus-suenos-esta-en-guinea-bissau/

CARNAVAL de Eticoga. Isla de Orango.

La conservación del lince ibérico en medios agrarios; guía de buenas prácticas.


Es un hecho que algunos de los linces de la Península Ibérica campean por paisajes agrarios. Así, la zona sureste de expansión de Andujar-Cardeña (y algunos núcleos nuevos en la campiña), algunas zonas de Doñana, parte de las reintroducciones en el Guarrizas y Guadalmellato (Andalucía), en el área de reintroducción en Ciudad Real (Castilla La Mancha) e incluso en Extremadura, los linces han incluido en sus áreas de campeo y dispersión paisajes agrarios, como olivares y otros.

La Fundación CBD-Hábitat ya lanzaba en el libro “Ideas para conservar al lince ibérico” (SECEM, 2012, pags 112-3) la “idea” de la “mejora de los olivares como hábitat potencial para los linces dispersantes”, y los paisajes agrarios como zonas de convivencia entre humanos, linces y conejos. La excesiva intensificación y el uso masivo de herbicidas han convertido miles de hectáreas en eriales con olivos. Un olivar sin herbicidas, y con la vegetación conservada en arroyos, regatos y linderos, con corredores y refugios para la fauna, en fin, más “natural”, podría mantener linces residentes:

http://www.secem.es/2014/01/30/life-iberlince-secem-publica-ideas-para-conservar-al-lince-iberico/

http://www.cbd-habitat.com/contacto/noticias/page/5/

Ahondando en esta idea, el Proyecto LIFE+ IBERLINCE acaba de sacar una guía donde se anima a los gestores de fincas agroganaderas a participar como agentes activos en la recuperación del lince. En ella se muestra al sector agrario cómo, con sencillas prácticas, se puede contribuir a la conservación de esta especie en distintas áreas de la Península. Entre las recomendaciones destacan el uso de cubiertas vegetales, la rotación de cultivos, la reducción del uso de fitosanitarios o la fertilización orgánica y con abonos “verdes”. Asimismo, se recomiendan actuaciones que persiguen la mejorar del hábitat natural, como la implantación de setos en lindes y caminos, la conservación y restauración de la vegetación de los arroyos, el mantenimiento de la vegetación natural, y la conservación de majanos y muros de piedra. Además, se informa sobre las medidas de protección para evitar posibles ataques de lince ibérico a ganado doméstico.

Puedes descargar la “Guía de buenas prácticas agrarias para la conservación del lince” en este enlace: http://www.iberlince.eu/images/docs/material_divulgativo/IBERLINCE_GUIA_AGRARIA_AF_baja_OK_1.PDF

La foca se cuela en nuestros hogares

Aquí puedes ver el reportaje emitido en el Telediario de las 15h de TVE1 el 5 de junio de 2018, sobre la colonia de foca monje, las amenazas que sufre, y el programa de conservación de la foca monje del Mediterráneo

https://www.youtube.com/watch?v=Su3Ix_BWgdY

 

La conservacion de la foca monje en Cabo Blanco, Mauritania, por la Fundación CBD-Habitat

Tras muchas décadas estando clasificada en la lista roja de la IUCN como especie “en peligro crítico de extinción”, en 2015, la foca monje del mediterráneo fue “ascendida” a “en peligro de extinción”. Esta mejora de su estado de conservación está relacionada con la recuperación que su mayor colonia superviviente en el mundo ha experimentado en los últimos 15 años, la localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania).

Tras la explotación histórica de las poblaciones de foca monje en el Atlántico, tanto en la costa africana como en los archipiélagos de Canarias, Madeira y Azores, en busca de su grasa y piel, y las interacciones con las pesquerías principalmente en el siglo XX, la situación de la foca monje en 1996 era dramática. Tan sólo sobrevivían 2 colonias en todo su rango Atlántico de distribución; una pequeña localizada en las islas Desertas (Madeira, Portugal), y otra localizada en la península de Cabo Blanco (Mauritania). Esta última contaba con más de 300 ejemplares y se convirtió en la gran esperanza para la recuperación de la especie a nivel global. Sin embargo, la situación empeoró cuando en 1997, dos centenares de focas de esta población desaparecían como consecuencia de una mortandad masiva provocada por una marea roja tóxica. La población superviviente se estimó en alrededor de 100 individuos en 1997.

Tras este grave suceso las administraciones de los cuatro países del rango Atlántico de la especie, Marruecos, Mauritania, Portugal y España, lideradas por el Ministerio de Medio Ambiente de este último país, elaboraron bajo el Convenio de Especies Migratorias (CMS/UNEP) un “Plan de Acción para la Recuperación de la Foca Monje en el Atlántico Oriental”. De su ejecución en el terreno se encargó principalmente la Fundación española CBD-Hábitat, con el apoyo de las organizaciones locales Annajah y Nature Initiative.

Debido a la falta de medidas de protección, la costa acantilada donde se localizan las 3 cuevas en cuyas playas interiores se agrupan y se reproducen los animales de esta colonia, tenían presencia de actividades humanas que generaban molestáis a las focas, como pescadores de línea, recolectores de percebes, y pescadores artesanales que calaban las redes justo enfrente de las entradas de las cuevas. Una de las primeras medidas de conservación aplicada en 2001 fue la creación de la reserva participativa marítimo terrestre “Costa de las Focas” cuyo objetivo es proteger las cuevas de cría y evitar todo este tipo de amenazas mencionadas tanto en tierra como en el mar. En el mismo sentido, se apoyó a las administraciones de Mauritania y Marruecos para el fortalecimiento de sus áreas protegidas en la zona, como la Reserva Satélite de Cabo Blanco y la zona de prohibición de la pesca de la península de Cabo blanco. De forma paralela se estableció un sistema de seguimiento permanente de la población, que permitiese determinar la efectividad de las medidas de conservación, así como los parámetros demográficos de la colonia a lo largo del tiempo.

Las principales medidas de seguimiento son la observación diaria del interior de las cuevas de cría a través de unos circuitos cerrados de televisión, la fotoidentificación, la prospección de la costa en busca de nuevas cuevas utilizadas por los animales o potencialmente utilizables, el uso de fototrampeo en estas cuevas para determinar su ocupación o no por parte de las focas, y el marcaje por satélite de los individuos de la población para la identificación de los hábitats marinos que utilizan y su rango de desplazamientos desde las cuevas de cría. La tercera gran línea de trabajo se centró en actuaciones de apoyo social, principalmente centrados en los pescadores artesanales y la comunidad escolar, con el objetivo de obtener el soporte social que el programa de conservación precisaba de la sociedad. Dentro de esta línea de trabajo se realizaron numerosas actuaciones, como la construcción de un mercado de pescado artesanal en Nouadhibou, la realización de cursos de formación de seguridad en el mar, de reparación de motores y de pesca sostenible y responsable. Igualmente se dotó a los pescadores de numerosos materiales de seguridad en el mar. Por otro lado, se desarrolló todo un programa de educación ambiental centrado en la comunidad escolar, construyéndose un centro de visitantes en la Reserva Satélite de Cabo Blanco sobre la foca monje y el medio marino y realizando actividades con los alumnos tanto en clase como en este centro.

Tras 18 años de trabajos, los resultados han sido notables y esperanzadores para el futuro de la colonia. La recuperación demográfica de la población ha sido notable, pasando de 100 animales en 1997 a 330 en 2017. El número de nacimientos ha aumentado de 26 crías por año a 82 nacimientos en 2016. Igualmente importante es el constante aumento de hembras reproductoras de la población, que actualmente es de 99 animales, y que da como resultado una tasa reproductiva del 70%.

Después de haber prospectado toda la costa desde Cabo Blanco hasta Cabo Barbas, haber cartografiado las cuevas presentes y haber colocado cámaras de fototrampeo en las mejores, todas las evidencias afirman que las focas únicamente utilizan de forma regular las 3 cuevas de reproducción que se encuentran en la reserva Costa de las Focas. Estas cuevas son las que mejores características y condiciones ofrecen a las focas de todo este litoral. Por último, y gracias al marcaje por satélite de animales de diferentes categorías de edad, principalmente machos adultos, aunque también varias hembras y varios juveniles, se ha podido comprobar como el rango de desplazamientos de los animales es principalmente costero. La mayor parte de las localizaciones se concentran dentro de la franja de las 12 millas náuticas desde costa. Gracias a esta información, se está estudiando el grado de solapamiento de las zonas de alimentación de las focas con las de principal actividad pesquera industrial, con el objetivo de determinar el riesgo de interacción.

A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años y la notable recuperación de la población de foca monje de Cabo Blanco, los retos de conservación a los que se enfrenta siguen siendo muy importantes, principalmente debido al crecimiento de la cercana ciudad de Nouadhibou, la importante actividad pesquera en la región y la posibilidad de que una nueva mortandad masiva vuelva a diezmar a la población de focas. Por ello, la protección de esta colonia sigue siendo de máxima importancia, así como las herramientas que permitan su expansión a otras zonas de su antiguo rango de distribución en el Atlántico.