Proceso de asentamiento de los linces en Extremadura

PROCESO DE ASENTAMIENTO DE LA POBLACIÓN EXTREMEÑA DE LINCE IBÉRICO.

La Fundación CBD-Hábitat es la responsable del seguimiento de los linces reintroducidos en Extremadura, y continúa su labor en el marco del proyecto “LIFE IBERLINCE (LIFE 10NAT/ES/570) Recuperación de la distribución histórica del Lince Ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal”.

En el año 2014 se realizaron las primeras liberaciones de lince ibérico en Extremadura. Ese año se soltaron 8 ejemplares en el entorno del Valle del Matachel y en los años posteriores continuaron las liberaciones: 5 linces en el año 2015, 9 en 2016 y 8 en 2017. Con estos últimos ejemplares reintroducidos y los nacimientos de cachorros en libertad, la población de linces en Extremadura se consolida año tras año. Actualmente contamos en esta Comunidad con 38 linces en libertad (y de ellos 14 nacidos en el campo).

Toda la información acerca de los movimientos, dispersiones, distribución, nacimientos, mortalidad, etc. se obtiene gracias a las siguientes técnicas de seguimiento:

  • Radio seguimiento por los collares de localización GPS y VHF que portan los lince reintroducidos;
  • Monitorización mediante cámaras de fototrampeo;
  • Y otras técnicas, como la búsqueda de indicios y avistamientos directos.

Además es muy importante la colaboración de las fincas, propietarios, guardas, ganaderos y resto de las personas que conviven con el lince.

La Fundación CBD-Hábitat también colabora en el seguimiento de las poblaciones de conejo de monte dentro de las áreas de presencia estable de lince ibérico en Extremadura. Todos los años se realiza un diagnostico (muestreo) de como evolucionan las poblaciones de conejo en dichas áreas, información que se obtiene mediante dos técnicas: recorridos mensuales de conteo directo de conejos (IKAs) y conteo de letrinas de conejo en cuadrículas en primavera (la metodología empleada es común en todas las áreas de reintroducción del proyecto IBERLINCE). Esta información es básica para el entendimiento del proceso de asentamiento de los linces y la previsión futura.

Por todo ello creemos que la población de linces extremeña está en un buen proceso de asentamiento y con un esperanzador futuro.

Fundación CBD-Hábitat

Foto: “Hembra reintroducida procedente de ex situ, con dos cachorros nacidos en el Valle del Matachel”

Manual buenas prácticas para la observación del oso, lobo y lince

El fin de estos manuales es facilitar y fomentar la utilización de sencillos códigos de aplicación voluntaria para que tanto los que ofertan la actividad de turismo como quienes la disfrutan se acerquen adecuadamente a la naturaleza, con sensibilidad y conciencia ambiental.

Las buenas prácticas que aquí se recogen constituyen las primeras que se elaboran desde la aprobación del Plan Sectorial y se ajustan a los contenidos y forma de elaboración que éste indica.

La observación de fauna silvestre en libertad en España es una actividad que tiene cada vez más adeptos y que está experimentando un gran auge. Entre los mamíferos terrestres, el oso, el lobo y el lince son los principales focos de atención.

En el contexto del turismo de naturaleza, la observación de estas especies se realiza tanto de modo particular como a través de empresas especializadas. La oferta en este sentido es cada vez mayor, en línea con la creciente demanda. El oso, el lobo y el lince constituyen una valiosa muestra de la biodiversidad de España, y además viven en entornos que albergan importantes valores naturales y culturales, frecuentemente incluidos en espacios naturales protegidos o en lugares de la Red Natura 2000.

Más allá de que se logre el avistamiento de una de estas especies, lo cual no siempre es posible, sumergirse en el entorno, disfrutar de los paisajes, la fauna y flora, interpretar los rastros de los animales, conocer las formas tradicionales de manejo agrícola, visitar construcciones tradicionales, probar la gastronomía local o charlar con las gentes de los pueblos harán que cualquier experiencia pueda ser memorable y, sobre todo, enriquecedora.

Más información

Reedición del Manual de Gestión del Hábitat del Lince ibérico

Reedición del Manual de Gestión del Hábitat del Lince ibérico y de su presa principal, el Conejo de monte

Dentro de las acciones de divulgación previstas por el proyecto Life+ IBERLINCE, la Fundación CBD-Habitat ha finalizado la reedición del Manual de Gestión del Hábitat del Lince ibérico (Lynx pardinus) y de su presa principal, el Conejo de monte (Oryctolagus cuniculus). La primera edición del manual se realizó en 2007. Como entonces, pretende ser una herramienta práctica para técnicos, gestores, cazadores y propietarios interesados en buenas prácticas de gestión para el lince ibérico. Por su importancia para la conservación de la especie y por su papel clave en los ecosistemas mediterráneos ibéricos, se hace especial hincapié en la gestión destinada a mejorar las poblaciones de conejo de monte.

Esta edición se ha actualizado a la luz de la evolución de las poblaciones de lince y de sus objetivos de conservación. Asimismo se ha traducido al portugués y se ofrece en ambos idiomas en un mismo volumen del que se han impreso 1.000 ejemplares. Estos ejemplares se repartirán entre los sectores especializados antes indicados de las diferentes áreas del proyecto. Puedes descargarlo en formato PDF en DOCUMENTOS.

Linces exploradores. La Vanguardia

Las conejas empiezan a criar en el Valle del Matachel, Extremadura.

Posiblemente y a largo plazo, el éxito de las reintroducciones de los linces en las diferentes áreas de la Península dependerá de la evolución de las poblaciones de conejos silvestres. En algunas de estas zonas se ha notado desde hace dos o tres años, como en el resto del territorio, una disminución de las poblaciones de conejos. Por eso es gratificante constatar la reproducción de las conejas en el campo. En el Valle del Matachel, la zona elegida como área de reintroducción del lince en Extremadura, se ha detectado signos de esta reproducción. Pero, a veces la constatación se hace casi por casualidad, como en este caso. En una cámara de fototrampeo colocada para el seguimiento del lince una coneja se retrató varias veces a mediados del mes de diciembre en el trajín de llevar paja y otros elementos para hacer el nido para los gazapos. Esperemos que el año sea de buena crianza para los conejos y linces.

El conejo de monte: ¿especie clave y dominante de los ecosistemas mediterráneos?

En general una “especie clave” de un ecosistema es aquella que desempeña un papel fundamental, independientemente de su abundancia o biomasa, ya que produce efectos desproporcionados, cualitativos, que pueden transcender a todo el sistema y afectar a muchas especies. Es decir, son especies cuya desaparición puede alterar sustancialmente un ecosistema.

Podría ser el caso de algunas especies “depredadoras” o “ingenieras”. Las primeras suelen ser especies poco abundantes pero cuya desaparición puede desencadenar efectos en cascada; si dejan de controlar las presas éstas provocarán un efecto sobre la vegetación (o los productores primarios). Un ejemplo clásico es el control que hacen las nutrias marinas sobre las diferentes especies de invertebrados comedoras de las grandes algas marinas del Pacífico. Son ejemplos del papel funcional de los grandes o meso depredadores y sus efectos en cascada.

Las especies “ingenieras” son aquellas que modifican o incluso crean hábitats. Por ejemplo, los elefantes o los castores.

Además de las anteriores hay también “especies dominantes”, que conforman una parte muy importante de la biomasa del ecosistema, como es el caso de muchas especies presa o vegetales. Por ejemplo las encinas, ya que su sola presencia determina la estructura y funcionamiento del bosque mediterráneo. La eliminación o disminución de estas especies altera drásticamente todo el sistema. Otro ejemplo clásico, podrían ser los salmones del Pacífico, depredados por un amplio abanico de especies marinas y terrestres, y que afectan incluso a la fertilización y desarrollo de los bosques.

En los ecosistemas mediterráneos el conejo de monte o silvestre (Oryctolagus cuniculus) puede ser una especie dominante y clave, por ser especie presa fundamental y además por poder actuar como “ingeniero” y modelador del paisaje. El conejo de monte es el único conejo europeo, y su origen está en la Península ibérica. No existe otra zona del mundo donde el conejo sufra una presión tan alta como en el área mediterránea, y en particular en la Península, ya que los conejos ibéricos no tienen “especies redundantes” que desempeñen un papel funcional similar. Los conejos pueden representar hasta el 25% del total de presas de los depredadores ibéricos. Se ha estimado que hay ¡48 especies! de vertebrados que en mayor o menor medida depredan sobre el conejo en la Península (y por ejemplo en Inglaterra depredan 9 especies y en Francia, 30). Además los depredadores, dependiendo de su peso, cazan selectivamente conejos de diferentes edades y tamaños.

Por supuesto, tal presión ha llevado al conejo a desarrollar adaptaciones evolutivas específicas (de alta productividad y precoz desarrollo de los juveniles; de comportamiento; de menor depredación sobre las hembras, etc.).

El conejo supone como mínimo el 85% de la dieta del lince ibérico. El lince es por tanto un súper especialista en el consumo del conejo, llegando a depender fuertemente de su dinámica poblacional, e incluso parece haber co-evolucionado con el lagomorfo.

Antes que las enfermedades diezmaran las poblaciones de conejos, éstas eran reguladas por el amplio espectro de depredadores ibéricos. En ausencia de depredadores especializados, el conejo se comporta como “especie invasora” o plaga (como sucede en Australia y otras islas del mundo). Precisamente como consecuencia de esa circunstancia, se aisló el virus de la mixomatosis y se decidió utilizarlo como medio de control. En 1950 se introduce en Australia y poco después en Francia, desde donde se extendió rápidamente por toda Europa, diezmando las poblaciones con una impresionante eficacia. Posteriormente, en 1988, aparece en Europa otro virus, el de la enfermedad hemorrágica, que constituyó un complemento letal de la mixomatosis para la mayor parte de las poblaciones ibéricas y, paralelamente, para los depredadores más especializados en su captura, como el lince.

El conejo de monte es una especie con muy amplia valencia ecológica, que puede adaptarse a hábitats muy variados, de lo que da fe su amplia distribución actual por todo el mundo. Sin embargo, su óptimo corresponde a paisajes en mosaico, dominados por matorrales o arbustedos mediterráneos, tanto con arbolado como sin él, pero salpicados de pequeñas teselas de pasto herbáceo (o cultivo agrícola), que son las que contribuyen a proporcionarle alimento de calidad. En ese hábitat satisface sus necesidades de refugio y alimento, y su normal desarrollo como especie dominante y clave del monte mediterráneo, del lince, de la mayoría de los depredadores ibéricos e incluso como modelador de la vegetación y del paisaje.

 

Texto: Fundación CBD-Hábitat.

Más información en el “Manual para la gestión del hábitat del lince ibérico y de su presa principal, el conejo de monte” (Fundación CBD-Hábitat) cuya segunda edición estará disponible en español y portugués durante el año 2015 como parte de las acciones del Proyecto LIFE+ Iberlince.

FOTO: Conejo en una finca de la Sierra de Andújar con acuerdo de colaboración con la Fundación CBD-Hábitat, Proyecto LIFE+ Iberlince.

Lince ibérico, aliado del cazador

Ideas para la conservación del lince: mejoras de los olivares

La mejora de los olivares como hábitat potencial para los linces dispersantes.

 

Las mejoras de hábitat son fundamentales en la conservación del lince ibérico, entendiendo el hábitat ampliamente (medio, hombre, vegetación, otras especies, especies presa, etc.).Últimamente tenemos una idea recurrente: la mejora de los cultivos agrarios en general y del olivar en particular como zonas de convivencia y aprovechamiento de humanos y otras especies (¿y porque no de conejos y linces?…).

 

En la Sierra de Andujar hay ya más de 50 hembras de lince reproductoras, pero: ¿dónde van los linces juveniles, dispersantes, los nuevos colonizadores, los futuros reproductores? uno de los posibles caminos es hacía el sur, a la campiña, donde esos linces serranos se pueden convertir en linces “aceituneros” en un paseo a “El Olivar”, extensión que algunos consideran un enorme bosque. Pero, un bosque no es un conjunto de árboles al igual que un organismo no es un conjunto de órganos y el olivar jienense, desde el punto de vista de la conservación ya no es lo que era, y debería mejorar.

 

La excesiva intensificación y el uso masivo de herbicidas han convertido miles de hectáreas en eriales con olivos. Un olivar sin herbicidas, y con la vegetación conservada en arroyos, regatos y linderos, con corredores y refugios para la fauna, en fin, más “natural”, podría mantener linces residentes y reproductores. Pero, los conejos deberían convivir con el olivar y los agricultores, y sin que estos tengan daños. La reducción (o eliminación) de los herbicidas y biocidas redundaría en más herbáceas, que podrían alimentar a los conejos y reducir así los daños para el olivo (porque muchas veces los conejos dañan los olivos porque no tienen alternativa para comer, y pocos conejos pueden provocar muchos daños). Todo el sistema podría obtener beneficios de la mejora ambiental del olivar.

 

Por otro lado cuando llueve torrencialmente en Jaén se vé la enorme escorrentía en los olivares, y como se agrandan los regatos y arroyos, ramblas, ríos y finalmente hasta se desborda el Guadalquivir. Si no se dejaran “pelados” los olivares, gran parte de esta agua se esponjaría, se recargarían los acuíferos y no se producirían tantos procesos erosivos.

Un olivar con corredores de vegetación y con refugios para algunos depredadores, que controlen de forma natural a los conejos. Desde luego la mejora del olivar debería alcanzar densidades de conejos compatibles con el hábitat (“olivar”) y además no perjudicar a los agricultores, quizás cobrando más por la calidad, diversidad y sostenibilidad. Algunas experiencias demuestran que los daños a olivares en cultivos “ecológicos” son menores que en otros más intensivos donde se usan herbicidas, pesticidas y abonos de síntesis. La explicación estaría en que estos tienen una suficiente cubierta herbácea, que es preferida por los conejos. La desaparición de las especies arvenses y de linderos, ribazos y setos pueden ser factores que incrementen los daños de los conejos sobre los olivares, aunque no se incrementen las poblaciones. Y además, puede haber otras ventajas (ambientales) como la citada reducción de la erosión, la conservación de la humedad, el enriquecimiento del suelo con nutrientes, etc. Las previsiones de la PAC indican que estas buenas prácticas agrícolas serán fomentadas por la UE en las ayudas financieras, en detrimento de las vinculadas solo a la producción, sin beneficios ambientales. En resumen, sería conveniente adoptar esquemas de agricultura que aumenten y diversifiquen (en el espacio y el tiempo) la disponibilidad del alimento y refugio para los conejos y sus depredadores, pero también para minimizar daños y evidentemente no perjudicar al olivarero. Esperamos que los linces recolonicen (porque ya estuvieron allí) esas tierras de Jaén, del Sur de Sierra Morena, en olivares mas sostenibles y con más biodiversidad.

 

FOTO: Olivar a pie de monte de la Sierra de Andujar, cerca de una zona donde hay buenos parches de monte mediterráneo y donde incluso campean algunos linces. Se trata de una finca privada con acuerdos de colaboración con la Fundación CBD-Hábitat dentro de los proyectos de conservación del lince ibérico.

Recomendaciones y tríptico sobre como evitar atropellos de linces

Cómo evitar accidentes con animales silvestres

• Prestar la máxima atención cuando se circule por zonas silvestres; un animal puede cruzar la carretera en cualquier lugar, y en cualquier momento, en especial durante el amanecer y el ocaso.

• Reducir la velocidad; a menor velocidad mayor capacidad de reacción.

En las áreas de actual distribución de lince ibérico podemos encontrar paneles informati vos con la leyenda “Atención, Paso de Linces”.

Qué hacer si encuentro un lince en la carretera

• Cambiar a luces de cruce, para no deslumbrar y desorientar al animal.

• Detenerse sin maniobras bruscas, señalizar el lugar correctamente.

• Avisar al 112 y seguir sus instrucciones.

• No intentar capturarlo, ni acosarlo para sacarlo de la vía.

• Conti nuar alerta, circulando a baja velocidad.

En ocasiones la prudencia y la precaución no bastan para evitar un accidente.

Si has tenido un accidente con un lince

• Detenerse de forma controlada.

• Asegurar el lugar del accidente. Ponte el chaleco refl ectante y coloca los triángulos de advertencia.

• Avisar al 112 y seguir sus instrucciones.

• No manipular al animal, ni moverlo de siti o.

• En cualquier caso noti fi car el accidente, aunque no existan daños aparentes, para que si está herido pueda ser localizado y atendido.

Siempre respetando todas las normas para no entorpecer ni poner en peligro la circulación del resto de los vehículos.

 

Actuaciones de fomento del conejo de monte

ACTUACIONES DE FOMENTO DEL CONEJO DE MONTE PARA LA RECUPERACIÓN DEL LINCE IBÉRICO EN ZONAS DE DISPERSIÓN: RESULTADOS EN UN CASO PRÁCTICO

INTRODUCCIÓN Y OBJETIVO:

El conejo de monte (Oryctolagus cuniculus) constituye entre el 85 y 100% de la dieta del lince ibérico (Lynx pardinus) por lo que una parte importante de los planes de conservación del lince en la última década se han basado en la mejora de las poblaciones de conejo. Este trabajo describe la situación de partida, las acciones realizadas y los resultados en tres áreas periféricas de una subpoblación de lince ibérico.

METODOLOGÍA:

Desde 2002 la Fundación CBD Hábitat participó en los proyectos LIFE de recuperación y conservación del lince ibérico LIFE02/NAT/E/8609 y 06/NAT/E/209, implementando acciones de incremento de la disponibilidad trófica en áreas potenciales para el lince. Se actuó en 13.629 ha de fincas privadas con acuerdos de colaboración en la Sierra de Andujar y Despeñaperros (Jaén). De estas, aproximadamente 2.800 ha se encontraban inicialmente ocupadas por linces reproductores, mientras que el resto correspondían a áreas potenciales. Entre 2002 y 2011, se llevaron a cabo actuaciones para aumentar las poblaciones de conejos en las zonas aledañas a las áreas con linces residentes. Estas áreas, con escasas o nulas poblaciones de conejos, presentaban hábitats bien conservados, de litología granítica, suelos sueltos y profundos, y buena proporción de matorral y series de encinares silicícolas. La elección de una zona como área potencial se estableció a partir de la abundancia de conejo autóctono estimada mediante transectos de conteo directo (valores bajos o muy bajos según la formula propuesta por Palomares et al., 2001), y de los datos de presencia de lince a partir de fototrampeo (cuando no se obtenían fotocapturas de hembras adultas). Así, se calcularon las distancias de las potenciales áreas de actuación a las áreas con linces reproductores (con ArcView 9.1). Las actuaciones se diseñaron en un radio inferior a 4 km del perímetro exterior del área de ocupación más cercana de linces…De esta forma, se determinaron 3 áreas periféricas de actuación, en las que se realizaron las siguientes actuaciones para la mejora y aumento de las poblaciones de conejos:

Sobre una superficie inicial de 3.280 hectáreas con 0,78 conejos/ha de densidad media en primavera, se realizaron 16 repoblaciones de conejo (con 2.133 conejos de monte), 472 refugios subterráneos y 767 superficiales, 232 hectáreas de actuaciones extensivas (siembras, abonados, desbroces y podas), 155 puntos de agua, y arrendamiento y veda de la caza del conejo. Complementariamente se proporcionó alimentación suplementaria (AS) a los linces, a razón de 0,1 conejos/lince objetivo y día (en total 13.253 conejos en 6 cercados de AS activos durante 11.831 días), principalmente como herramienta de fijación, pero también para reducir las necesidades de caza del lince en las áreas de actuación.

Por cada unidad de actuación se realizaron 5-6 repoblaciones de conejos, una de las cuales era un cercado y el resto repoblaciones abiertas con vivares

de tubos de hormigón enterrados, adecuados para esa litología y tipo de fincas. Los conejos de monte se liberaron en grupos preparados en cortas cuarentenas, apostando por un número bajo de conejos por refugio y por la calidad (elección en origen, 7% de descartes, 56% de hembras). A veces se usaron pastores eléctricos para proteger las repoblaciones. Simultáneamente se desarrolló un programa de seguimiento de las poblaciones de conejos (con un esfuerzo >3.448 kms de conteos en los otoños y primaveras en 29 transectos diseñados) y de linces (con un esfuerzo >53.087 trampas/noche de fototrampeo en 6.466 ha, pudiendo delimitar así los polígonos mínimos convexos de ocupación de los linces).

RESULTADOS:

Como promedio se han alcanzado densidades estimadas de 1,86 conejos por hectárea en primavera. Se logró el establecimiento de 4 nuevas hembras reproductoras (2006-07-08) en más de 700 hectáreas del área de actuación (por datos de fototrampeo). Las nuevas áreas proporcionaron 29 cachorros en 5 años, con una tasa de supervivencia del 65,5% pasado un año.

No obstante, aún es pronto para asegurar la autosostenibilidad de las nuevas áreas. En dos de las áreas ya se ha suprimido la AS (una de ellas por alcanzar los umbrales de densidad de conejo estimados con los que el lince se reproduce con éxito: 4 conejos/ha en primavera, Palomares et al., 2001) sin que los territorios se hayan abandonado (en verano de 2011).