La adecuación de pasos para la fauna puede ayudar a evitar los atropellos de los Linces ibéricos

Los atropellos de los Linces ibéricos destacan como la más importante causa de mortalidad. Por ejemplo, en el pasado año 2017 hubo 31 atropellos (18 en Andalucía, 9 en Castilla La Mancha, 3 en Extremadura y 1 en Portugal), suponiendo el 53% de las muertes de los linces ese año. En total, en el periodo 2002-2017 (tres proyectos LIFE Naturaleza consecutivos, IBERLINCE 2011-2018 el último) se han detectado 114 atropellos, que supone el 45% de la mortalidad del felino. Pero, esta mortalidad se debería contextualizar con el incremento de las poblaciones (a más linces, más riesgo) y de la superficie ocupada: en 2002 la superficie con presencia de linces era de 125 km², mientras que en 2017 superaba los 1.500 km², lo que implica zonas de peor calidad y con más riesgos. Por otro lado, al analizar los datos se detectan evidentes “puntos negros” donde es necesario actuar. En total hay 6 tramos de carreteras que concentran el 68% de los atropellos (A-4 en Jaén y Ciudad Real; CM-410 en Toledo; N-420 en Córdoba, A-301 en Jaén y la EX 103 en Badajoz). La noticia “buena” es que la concentración de atropellos en esos tramos permite priorizar las obras de prevención. La experiencia demuestra que las actuaciones preventivas (en los márgenes de las carreteras, vallados, limpieza de drenajes, obras trasversales, etc.), funcionan, y no solo evitan atropellos de fauna, sino que contribuyen a una mayor seguridad vial.

Por ejemplo, en la carretera EX 103 de Badajoz, en el área de reintroducción de Extremadura, se adecuaron “pasos para la fauna” (embocando los pasos con mallas paralelas a la carretera) y algunos se han monitorizado con cámaras de fototrampeo del Proyecto IBERLINCE. Así, hemos detectado bastantes linces usándolos, como en este caso al joven “Nabil” (del 2016), hijo de la primera lince hembra reintroducida en Extremadura. El resultado de la adecuación es que este lince campea por su territorio, y ha aprendido a usar los pasos de fauna habilitados. Nos preocupan mucho los atropellos de linces, pero también nos animan estas historias positivas como las de “Nabil” y otros linces detectados en los pasos debajo de la carretera.

Más información en: http://www.iberlince.eu/images/docs/3_InformesLIFE/Informe_Censo_2017.pdf

El fototrampeo detecta comportamientos sociales y familiares de los linces ibéricos

Durante los últimos 16 años se han monitorizado las poblaciones de linces ibéricos (empezando por Doñana y Sierra Morena, y en los últimos años también las poblaciones reintroducidas) de manera sistemática en el marco de tres proyectos “LIFE Naturaleza” sucesivos (el último el LIFE+ “IBERLINCE”). Así, se han obtenido datos demográficos, de distribución, de uso del territorio, de dispersión, conectividad e incluso sanitarios. Se han empleado dos métodos principales: fototrampeo (cada lince tiene un patrón de manchas exclusivo); y telemetría (con collares VHF y/o GPS).

El fototrampeo y la fotoidentificación han permitido obtener estimas de las poblaciones (con errores muy bajos, inferiores al 5%) por lo que ha sido la herramienta más útil para el seguimiento general de los linces. Por otro lado, la telemetría es muy importante para la determinación de las causas de mortalidad y los movimientos y dispersiones.

Además del interés científico y de conservación (demografía, distribución, áreas de campeo, etc.) el fototrampeo a veces permite constatar comportamientos y relaciones sociales y familiares. En este caso detectamos las interacciones de linces en un área de reintroducción en Extremadura. Son el macho territorial “Kun” (del 2013) y su hija “Nube” (del 2016). También encontramos al mismo macho con sus hijos “Ortega” y “Ozono” (del 2017). No son tan raras estas interacciones entre linces (a veces emparentados) que desmienten un poco la fama de solitarios de los linces. A pesar de sus comportamientos solitarios, interaccionan con otros linces y poseen un complejo repertorio de comportamientos que va desvelando que son solitarios, pero con vida social.

La Fundación CBD-Hábitat participa en un Grupo Operativo de conejos de monte

En la oficina de los compañeros de WWF en Madrid se ha celebrado el 27-6-18 una reunión técnica de trabajo del “Grupo Operativo de mejora de la prevención de daños en la Agricultura producido por el conejo”.

En la Fundación CBD llevamos muchos años preocupados por el conejo de monte como especie presa de depredadores señeros de la fauna del monte mediterráneo, como el lince ibérico o el águila imperial ibérica. Este Grupo de trabajo se ha constituido para profundizar en el conocimiento del lagomorfo desde el punto de vista de la Agricultura, uno de los sectores con más peso específico en el mundo rural y natural. Creemos que este Grupo puede enriquecer el conocimiento sobre esta especie clave de los ecosistemas mediterráneos. En la reunión participaron las ONGs WWF (coordinador) y FCBDH, técnicos de las CCAA de Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía, las consultoras IBICO y Fomecam, representante de la UPA, científicos de la Universidad de Córdoba, y la especial colaboración de la Agrupación Española de Seguros Agrarios (AGROSEGURO) con un enfoque muy interesante sobre la problemática del conejo, la distribución espacial, el seguimiento de los daños y otros asuntos relacionados.

Los temas tratados han sido:

  • Resumen del proyecto y funciones de los miembros.
  • El seguimiento, muestreo y distribución de los conejos de monte.
  • Presentación de la situación y de la información disponible en Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.
  • Presentación de información de Agroseguros.
  • Informe de percepción social.
  • Ronda debate; Análisis más importantes a realizar.
  • En los próximos meses profundizaremos en esta línea de trabajo.

Primera reproducción de un lince hembra nacida in situ en Extremadura

Primera reproducción de un lince hembra nacida in situ en Extremadura (y con cinco cachorros).

En el pasado abril se constató la primera reproducción de un lince hembra nacida en campo en el área de reintroducción de Extremadura. Se trata de “Mene”, del 2015, hija de “Kodiak” (que a su vez fue el primer lince reintroducido en Extremadura en 2014). En un primer momento parecían ser 4 los cachorros, pero gracias al seguimiento detallado (por collar radioemisor y fototrampeo) se pudo comprobar que en realidad son 5. Esta cifra es bastante rara, ya que lo normal son 2-3 o como máximo 4 cachorros, aunque ha habido otros pocos casos, tanto en campo como en ex situ.

En el lince ibérico, como en otras especies, la productividad es un parámetro que refleja la eficacia en la reproducción y parte de la dinámica general de la población. La productividad se define como el número de cachorros que cumplen un año (o se dispersan o incluso se reproducen) / número total de hembras reproductoras. Esto puede depender de la disponibilidad de alimento, de la mortalidad natural y no natural, y de las interacciones.

Los valores medios del número de cachorros que finalmente llegan a la dispersión (juveniles o subadultos) obtenidos para la especie varían entre años, entre poblaciones y por la disponibilidad de conejos, pero de forma aproximada se sitúan en torno a 2, aunque los valores obtenidos en algunas poblaciones (Doñana y Andujar-Cardeña) fueron de 1 cachorro por camada de hembra detectada. En la actual situación del lince ibérico (“en peligro de extinción”) se necesitarían productividades altas (más de 2 juveniles dispersantes y potencialmente reproductores, por año y hembra).

Esperamos que la “tasa de supervivencia” de los cachorros de “Mene”, es decir el número de cachorros que llegarían a la dispersión con respecto al número de crías nacidas, sea muy alta. La tasa de supervivencia de los cachorros muestra la capacidad de crianza de las hembras reproductoras y depende fundamentalmente de la disponibilidad de alimento, pero también de las interacciones entre los hermanos y los machos, y otras causas.

En Extremadura en este año 2018 se han constatado, por ahora, 5 hembras reproductoras (siendo “Mene” la primera detectada), lo que cumpliría los objetivos del Proyecto LIFE+ “IBERLINCE” en cuanto a las áreas de reintroducción.

FOTO (GOBEX & Fundación CBD-Hábitat): hembra “Mene” en un paso debajo de la carretera este año (18-02-2018).

La Fundación CBD-Habitat estuvo en los Premios Iberlince 2018

La Fundación CBD-Hábitat estuvo en la entrega de los Premios de Conservación del Lince Ibérico 2018 (proyecto LIFE+ IBERLINCE), en el día Mundial del Medio Ambiente en el Teatro Romano de Mérida:

El proyecto Life+ IBERLINCE, del que es socio la Fundación CBD-Hábitat, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, entregó el 5 de junio en el Teatro Romano de Mérida (Extremadura) los Premios de Conservación del Lince Ibérico 2018, con los que cada año se reconoce a colectivos, instituciones y personas cuya aportación a la conservación del lince ibérico ha sido notable. En una bonita ceremonia, los galardonados estuvieron acompañados de gran parte del equipo Iberlince. En el acto, presidido por la consejera de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, se remarcó la importancia de la implicación de instituciones y de la ciudadanía en la conservación del lince. Los galardonados en 2018, propuestos por los socios del proyecto Iberlince, fueron el Ayuntamiento de Almuradiel (Ciudad Real), los vecinos de Andújar (Jaén), la Finca Peñalajo (Ciudad Real), el guarda del coto de Aznalcázar (Doñana) Diego García Márquez, la ONG portuguesa Wilder, los trabajadores de la finca Los Quintos de San Martín (Badajoz) y el Colegio Gloria Fuertes de Fuente del Arco (Badajoz). Destacamos a tres de los premiados, por su relación con la Fundación CBD-Hábitat:

Los vecinos de Andújar (Jaén), cuyo apoyo ha sido esencial en la recuperación de la especie, ya que Andújar es la población más importante en número y genética. Por ejemplo, de esta zona se extrajeron los linces fundadores del plan de cría en cautividad y para las reintroducciones. Asimismo hay que resaltar la implicación con el proyecto de los alumnos/as y profesores/ras del colegio Gloria Fuertes, de Fuente del Arco (Badajoz), quienes han colaborado de forma muy activa en las actividades divulgativas propuestas por el proyecto Iberlince. Y también los

trabajadores/as de la Finca ‘Los Quintos de San Martín’, cuya colaboración ha sido indispensable para el buen desarrollo de las acciones llevadas a cabo en Extremadura