¿Quieres ayudar al programa de conservación de la foca monje?

Desde la Fundación CBD-Hábitat queremos seguir trabajando como hasta ahora en la conservación de la Foca Monje. En los últimos 10 años hemos logrado que el número de ejemplares de la colonia de la “Reserva de la Costa de las Focas” en el Sahara Atlántico, Mauritania, se duplique, pero todavía queda mucho por hacer. Sobre todo tenemos que mantener la vigilancia continua para preservar el hábitat que hemos sido capaces de recuperar, y tenemos que buscar nuevos lugares de expansión para la colonia.
¿Quieres ayudarnos? Hay varias formas de hacerlo:

  • Haciéndote socio;
  • Financiando proyectos concretos;
  • Patrocinios;
  • Difusión.

Más información:

http://www.mediterraneanmonkseal.org/?page_id=132

Censos de crías y cachorros del 2018 custodiados por la Fundación CBD-Hábitat

¡Hemos finalizado los censos de crías y cachorros del año pasado de dos de las especies con las que estamos más implicado en la Fundación CBD-Hábitat!

Los resultados definitivos son:

  • 71 crías de foca monje en la “Reserva de la Costa de las Focas”, en el Sáhara Atlántico, Mauritania.
  • 24 cachorros de linces ibéricos: 12 en la Sierra de Andújar (de un total de 54 para toda Sierra Morena en Andalucía); y 12 en el área de reintroducción del Valle del Matachel (de un total de 22 en toda Extremadura).

¡Esperamos seguir mejorando estas cifras, y sobre todo aumentando las tasas de supervivencia!

Mas información:

http://www.iberlince.eu/index.php/esp/component/news/newsarticle/2778#.XEodgfqCGhA

https://www.facebook.com/focamonjeCaboBlanco/

El lince ibérico amplía sus territorios

El número de linces ibéricos aumentó el año pasado, y se calcula que 2018 acabó con 650 linces en libertad. Esta cifra es muy superior a la del 2002 (94 ejemplares entre la sierra de Andújar y Doñana), cuando se inició el plan para recuperar la especie. Del total de linces censados en 2018, por lo menos 420 habitan en Andalucía (entre Doñana y la población de la Sierra de Andújar, y las dos áreas de reintroducción del Guadalmellato y Guarrizas). El resto están en las áreas de reintroducción del Val do Guadiana (Portugal), Matachel (Badajoz), Montes de Toledo, y Sierra Morena Oriental (Ciudad Real).
Estas buenas noticias se ven empañadas por el estancamiento demográfico en las zonas de Andújar y Doñana, sobre todo debido a la falta de conejos (diezmados por la enfermedad hemorrágico-vírica), la presa básica del lince. La escasez del conejo de monte ha hecho que se hayan tenido que hacer refuerzos con conejos en Doñana y Andújar, para evitar el declive de estas poblaciones. En Andújar, la escasez de conejos es muy determinante; aunque mueve algo al optimismo el hecho de que se mantenga el número de hembras reproductoras (entre 50 y 55, pero con una disminución del número de cachorros). Los atropellos en las carreteras siguen siendo una lacra de esta especie. Una treintena de ejemplares murieron por esta causa en el 2018. Además, las muertes por furtivos pueden estar infravaloradas, ya que solo se conocen las muertes de los linces radiomarcados.

Uno de los hechos más positivos ha sido constatar que las poblaciones empiezan a estar en conexión. En la práctica hay corredores entre el Val do Guadiana (Portugal) y Doñana (Huelva y Sevilla); entre el núcleo de Matachel (Badajoz) y los Montes de Toledo y la sierra Norte de Sevilla; y entre Guadalmellato-Cardeña (Córdoba) con Andújar y Guarrizas (Jaén).

Para continuar los trabajos con esta emblemática especie en estos momentos se está ultimando la redacción del nuevo proyecto Life+Iberlince II para el periodo 2019-2024, que esperamos apruebe la Unión Europea.

Más información en el artículo del periodista ambiental Antonio Cerrillo:

https://www.lavanguardia.com/natural/20190105/453933569443/lince-iberico-recuperacion-biodiversidad-numero-ejemplares-aumento-datos-especie.html

 

Foto: Radioseguimiento de linces en el área de reintroducción de Extremadura.

Figura: Población 2018 de linces ibéricos (fuente La Vanguardia Natural).

Acciones de conservación con el Águila imperial ibérica.

Para nosotros “la imperial” es muy especial, y una de las primeras especies con la que empezamos a trabajar directamente en conservación. Endémica de la Península ibérica, ocupa el cuadrante suroccidental. Se trata de una de las aves más amenazadas y estuvo al borde de la extinción. Es una especie especialista del monte mediterráneo y de su presa principal, el conejo de monte, por lo que su supervivencia se halla ligada a la presencia de estos hábitats y de esta presa.

Desde hace muchos años realizamos acciones directas en su conservación como:

  • Incremento de la productividad, con alimentación suplementaria y fomento del conejo de monte, su presa principal (la productividad promedio actual es de 1,13 pollos, con un 38% de casos de mortalidad de pollos por cainismo, 18% por caídas de nidos, 15% por desnutrición o enfermedades, etc.);
  • Radioseguimiento, para el conocimiento aplicado y para conocer los hábitos y el comportamiento de la especie. Además, gracias a la colocación de cámaras de fototrampeo en muladares (y otros puntos) se obtienen otros valiosos datos;
  • Vigilancias, control y reconstrucción de nidos, lucha contra el uso ilegal del veneno (hasta el 45% de la mortalidad, con 120 imperiales envenenadas desde 1990), etc. ;
  • Caracterización de tendidos eléctricos peligrosos para su corrección: las electrocuciones son una de las mayores causas de mortalidad, llegando al 52%;
  • Seguimiento y censos: participamos en los censos en varias CCAA. Actualmente se estima que hay más de 520 parejas de Águila imperial en España, y otras 16 recientemente ocupados en dos regiones de Portugal (datos de 2017);
  • Divulgación y sensibilización: especialmente con propietarios de fincas privadas donde residen águilas (el 80% de los nidos se sitúan en terrenos privados) y con ganaderos;
  • Además, los trabajos con el Águila imperial favorecen la conservación de otras especies como el águila real, el alimoche, el buitre negro y los milanos: es el llamado «efecto paraguas».

Y es que las mayores amenazas para las imperiales son la alta mortalidad juvenil por venenos; la electrocución en tendidos eléctricos; la baja productividad por la escasez del conejo; y las alteraciones del hábitat (transformación forestal, infraestructuras, etc.). Y, por tanto, los mayores avances en su conservación han sido la detección y corrección de tendidos eléctricos peligrosos, las campañas antiveneno y la alimentación suplementaria; además del conocimiento de su biología para aplicarla en conservación. Otro dato positivo son los incrementos promedio de 24 parejas al año de los últimos tiempos. Y, recientemente se aprobó una nueva “Estrategia para la conservación del águila imperial en España y Portugal” con objetivos operativos muy concretos*.

Más información:

http://www.cbd-habitat.com/wp-content/uploads/2018/07/ACCIONES-DE-CONSERVACI%C3%93N-CON-EL-%C3%81GUILA-IMPERIAL.pdf

*Estrategia para la conservación del águila imperial en España y Portugal (Ministerio de Transición Ecológica, 26-julio-2018):

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/publicaciones/estrategiaconservacionaguilaimperial_es_pt_tcm30-468403.pdf

Foto: juvenil del año de Águila imperial ibérica.

La conservación de gacelas, antílopes y otras especies sahelo-saharianas.

Desde 2007, la Fundación CBD-Hábitat ha colaborado con la “Asociación Nature Initiative” (Dakhla), el “Alto Comisariado de Aguas y Bosques y de la Lucha contra la Desertificación” de Marruecos (HCEFLCD), e investigadores de la “Estación Experimental de Zonas Áridas” (CSIC, Almería) en proyectos de conservación “in situ” y de reintroducción de gacelas saharianas, con el objetivo de preservar las últimas poblaciones libres y de reintroducir las especies desaparecidas en su hábitat natural. En el marco de esta colaboración, se creó una estación de aclimatación en la región de Safia, que alberga especies desaparecidas, como el antílope o gacela mohor (Nanger dama mhorr), el Adax (Addax nasomaculatus) y el avestruz de cuello rojo (Struthio camelus camelus). Además, se estableció un sistema de vigilancia contra la caza furtiva con el objetivo de garantizar la reintroducción efectiva de esas especies, y la protección de las últimas poblaciones en libertad de la Gacela dorcas saharaui (Gazella dorcas neglecta). En resumen, los objetivos son:

  • Colaboración con entidades de conservación locales.
  • Reintroducción de fauna sahariana extinta.
  • Vigilancia y lucha contra el furtivismo.
  • Sensibilización y divulgación.

El Sahara albergaba la mayor riqueza de especies de ungulados de los desiertos, con siete especies: el arruí, el oryx cimitarra, el adax, y las gacelas dama, cuvier, dorcas y blanca (o cornifina). Esta riqueza es consecuencia de la antigüedad del Sahara, y de su posición entre Asia y el África subsahariana como origen de especies. Las dos especies de máxima adaptación al desierto son el adax y la gacela blanca, propias de los grandes “ergs” arenosos. Todos esos ungulados fueron muy abundantes hasta hace poco, pero hoy en día todas están muy amenazadas por la caza furtiva, estando ya extintos el oryx y la gacela dama mohor. En concreto, el Sahara atlántico tuvo seis de las especies (todas menos la gacela blanca), pero actualmente solo sobreviven poblaciones viables de gacelas dorcas (foto 1). Los ilustres naturalistas Cabrera (1932), Morales (1949) y Valverde (1957) ya advirtieron a mediados del siglo XX del problema. Sobre las gacelas Eugenio Morales Agacino escribió tristemente en 1949:

“Las gacelas no fogueadas presentan un comportamiento, ante la aparición de un coche, verdaderamente insospechado; son de una ingenuidad venatoria que maravilla. Lo ven llegar, observan cómo se para, miran a los hombres cómo cargan sus armas, oyen silbar las balas, escuchan las detonaciones de los disparos y nada, tan inmóviles como al principio. Cae una de ellas, y continúan impasibles con las orejas en expectación”.

Actualmente lo citado por Morales no es así, y las pocas gacelas supervivientes huyen rápidamente ante la presencia humana en vehículos todoterreno, que lamentablemente a veces las alcanzan por persecución y agotamiento en las amplias llanuras del desierto. Y es que el gran problema de la conservación de estas emblemáticas especies del Sáhara es el furtivismo, y las pocas poblaciones se refugian en zonas apartadas, abruptas y complicadas para los vehículos y las armas de fuego. En la Fundación CBD-Hábitat hemos trabajado duro en la conservación de están duras y señeras especies saharianas.

Foto 1: macho de gacela dorcas (Gazella dorcas) en el Sahara atlántico. Antes muy abundante, hoy en día sus poblaciones son muy reducidas, aunque sobreviven, no como sus congéneres los oryx cimitarra y los mohor.

Más información:

http://www.cbd-habitat.com/conservacion-y-reintroduccion-de-gacelas-antilopes-y-otras-especies-sahelo-saharianas/

Estación Experimental de Zonas Áridas:

http://www.eeza.csic.es/es/d_cesp.aspx

Association Nature Initiative (A.N.I), Dakhla:

http://www.magornitho.org/2011/06/association-nature-initiative-dakhla/

https://www.facebook.com/Association.Nature.Initiative/

Asociación Harmush:

https://harmusch.wordpress.com/